La imaginación es contagiosa, y a veces, cuando no se contagia en seguida, es francamente envidiable. A quién no le gustaría crear un mapa fantástico, una tierra incógnita como lo hicieron los alucinantes cartógrafos del siglo XVII o los antiguos Ptolomeos, que en el momento en que trazaban sus líneas seguramente también vivieron dentro de ellas. El mapa en sí es ya un producto de la imaginación (dibujar un mapa preciso de la Tierra es básicamente imposible), entonces, si nos basamos en la lógica proposicional, dibujar un mapa fantástico bien podría eliminar su ficción; doble falsedad generaría una verdad.

Pero dejando la verdad a un lado, el solo hecho de mirar un mapa –ficticio o “oficial”–enciende la imaginación; recordemos cuántos monstruos y quimeras habitaron en África (el África imaginado) cuando el continente, en los mapas, era solo una gran mancha negra. Con base en estos siete puntos cualquiera puede crear su propio mapa fantástico, y de paso entender de primera mano la desbordante infatuación que hemos desarrollado como especie por la cartografía.

1. Comprende cómo es que tu mapa cuanta una historia

Como toda visión del mundo, los mapas siempre han estado influenciados por los sistemas políticos del momento, las ideologías religiosas, sociales, etcétera. Si tu mapa es, digamos, de la Atlántida, estarás contando la historia de sus mitos de creación y desaparición (Platón), incluyendo lo que has leído y lo que has imaginado. Un mapa explica la manera en que los integrantes de una cultura ven el mundo. Un mapa es siempre una narrativa visual.

2. Toma en cuenta al observador

Querrás que el observador de tu mapa entienda lo que quieres contar, y querrás, en primer lugar, que el observador mire tu mapa. Mike Scheley, quien dibuja mapas para los juegos de Calabozos y Dragones, explica: Para ser exitoso al crear un mapa, la imagen necesita satisfacer las necesidades principales de utilidad, claridad y belleza. Si cualquiera de estos elementos falta, la imagen resultante será inútil, ilegible o fea.

3. Estudia geografía real

Si comprendes, antes que nada, la manera en que funcionan los elementos geográficos en el mundo real, tu mapa será más atractivo. Observa las cordilleras de montañas, las ramificaciones de los ríos… Las montañas, por ejemplo, atrapan lluvia y los ríos fluyen cuesta abajo hacia el mar. Siempre. Incluso si tu mapa fantástico se regirá por distintas reglas que este planeta, para romper designios hay que conocerlos primero. Es útil recordar que tu mapa no necesariamente tiene que ser rectangular como la mayoría lo son, ni tiene que ser un mapamundi; puedes representar una ciudad, un pueblo, un firmamento…

4. Revisa el trabajo de cartógrafos reales

Como dijimos en un principio, los mapas en sí encienden la imaginación. Estos cinco libros de cartografía pueden ayudarte a encontrar inspiraciones, paleta de colores, contextos, colegas cartógrafos.

5. Considera ornamentos (pero no sobrecargues tu mapa con ellos)

Los mapas ofrecen la oportunidad de expresar algo más allá de lo meramente cartográfico. El área fuera del mapa es tan importante como el área dentro del mapa. Y ello quizá sea lo más disfrutable. Hay muchas maneras de hacer esto (lo mejor es revisar cómo Ptolomeo lo lograba, por ejemplo): puedes incluir símbolos heráldicos, animales desproporcionados de su contexto, una rosa de los vientos, un Bóreas escupiendo viento, alegorías, representaciones de eventos. Pero aunque es necesario dar al mapa un toque personal, debes tener cuidado de respetar los tres principios de Schley: utilidad, claridad y belleza.

6. Busca retroalimentación

En línea existen comunidades maravillosas de hacedores de mapas, sitios donde puedes compartir tu proceso, obtener críticas y ver toda la gama de mapas que la gente de este mundo está haciendo desde su comarca. Uno de ellos es el Cartographers Guild; otro es Reddit, que tiene comunidades como r/mapmaking y r/worldbuilding.

 

7. No te apresures, un mapa requiere de todo el tiempo que le puedas dedicar

Así como este hombre tardó 7 años en dibujar un laberinto, tu puedes tardar lo que te sea necesario para dibujar un mundo. Los mejores hacedores de mapas, como estos artesanos que hacen los globos terráqueos más bellos del mundo, primero imaginan, luego producen, luego revisan, y luego comienzan el ciclo otra vez.

La imaginación es contagiosa, y a veces, cuando no se contagia en seguida, es francamente envidiable. A quién no le gustaría crear un mapa fantástico, una tierra incógnita como lo hicieron los alucinantes cartógrafos del siglo XVII o los antiguos Ptolomeos, que en el momento en que trazaban sus líneas seguramente también vivieron dentro de ellas. El mapa en sí es ya un producto de la imaginación (dibujar un mapa preciso de la Tierra es básicamente imposible), entonces, si nos basamos en la lógica proposicional, dibujar un mapa fantástico bien podría eliminar su ficción; doble falsedad generaría una verdad.

Pero dejando la verdad a un lado, el solo hecho de mirar un mapa –ficticio o “oficial”–enciende la imaginación; recordemos cuántos monstruos y quimeras habitaron en África (el África imaginado) cuando el continente, en los mapas, era solo una gran mancha negra. Con base en estos siete puntos cualquiera puede crear su propio mapa fantástico, y de paso entender de primera mano la desbordante infatuación que hemos desarrollado como especie por la cartografía.

1. Comprende cómo es que tu mapa cuanta una historia

Como toda visión del mundo, los mapas siempre han estado influenciados por los sistemas políticos del momento, las ideologías religiosas, sociales, etcétera. Si tu mapa es, digamos, de la Atlántida, estarás contando la historia de sus mitos de creación y desaparición (Platón), incluyendo lo que has leído y lo que has imaginado. Un mapa explica la manera en que los integrantes de una cultura ven el mundo. Un mapa es siempre una narrativa visual.

2. Toma en cuenta al observador

Querrás que el observador de tu mapa entienda lo que quieres contar, y querrás, en primer lugar, que el observador mire tu mapa. Mike Scheley, quien dibuja mapas para los juegos de Calabozos y Dragones, explica: Para ser exitoso al crear un mapa, la imagen necesita satisfacer las necesidades principales de utilidad, claridad y belleza. Si cualquiera de estos elementos falta, la imagen resultante será inútil, ilegible o fea.

3. Estudia geografía real

Si comprendes, antes que nada, la manera en que funcionan los elementos geográficos en el mundo real, tu mapa será más atractivo. Observa las cordilleras de montañas, las ramificaciones de los ríos… Las montañas, por ejemplo, atrapan lluvia y los ríos fluyen cuesta abajo hacia el mar. Siempre. Incluso si tu mapa fantástico se regirá por distintas reglas que este planeta, para romper designios hay que conocerlos primero. Es útil recordar que tu mapa no necesariamente tiene que ser rectangular como la mayoría lo son, ni tiene que ser un mapamundi; puedes representar una ciudad, un pueblo, un firmamento…

4. Revisa el trabajo de cartógrafos reales

Como dijimos en un principio, los mapas en sí encienden la imaginación. Estos cinco libros de cartografía pueden ayudarte a encontrar inspiraciones, paleta de colores, contextos, colegas cartógrafos.

5. Considera ornamentos (pero no sobrecargues tu mapa con ellos)

Los mapas ofrecen la oportunidad de expresar algo más allá de lo meramente cartográfico. El área fuera del mapa es tan importante como el área dentro del mapa. Y ello quizá sea lo más disfrutable. Hay muchas maneras de hacer esto (lo mejor es revisar cómo Ptolomeo lo lograba, por ejemplo): puedes incluir símbolos heráldicos, animales desproporcionados de su contexto, una rosa de los vientos, un Bóreas escupiendo viento, alegorías, representaciones de eventos. Pero aunque es necesario dar al mapa un toque personal, debes tener cuidado de respetar los tres principios de Schley: utilidad, claridad y belleza.

6. Busca retroalimentación

En línea existen comunidades maravillosas de hacedores de mapas, sitios donde puedes compartir tu proceso, obtener críticas y ver toda la gama de mapas que la gente de este mundo está haciendo desde su comarca. Uno de ellos es el Cartographers Guild; otro es Reddit, que tiene comunidades como r/mapmaking y r/worldbuilding.

 

7. No te apresures, un mapa requiere de todo el tiempo que le puedas dedicar

Así como este hombre tardó 7 años en dibujar un laberinto, tu puedes tardar lo que te sea necesario para dibujar un mundo. Los mejores hacedores de mapas, como estos artesanos que hacen los globos terráqueos más bellos del mundo, primero imaginan, luego producen, luego revisan, y luego comienzan el ciclo otra vez.

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