Para un verdadero bibliófilo, existen pocas cosas más importantes que poder encontrar un libro entre su biblioteca. Y es que el acto de acumular libros, uno que encuentra su expresión más desmedida en las grandes bibliotecas del mundo, nos persigue desde la legendaria y hoy fantasmal que alguna vez iluminó Alejandría (y, seguramente, mucho antes de eso). En el siglo XIX, de hecho, existió un padecimiento llamado bibliomanía, que afectaba generalmente a ricos y aristócratas cuya obsesión por acumular libros se volvía casi enfermiza. Incluso cuando se trata de libros que nunca leeremos —conocidos como tsundoku en japonés— el sólo acto de poseerlos obedece al mismo afán que el antiguo arte del coleccionismo: darle un sentido al mundo.

Y para, precisamente, “dar sentido al mundo” no hay nada mejor que el orden. Esto, aplicado a una biblioteca personal, puede volverse complicado, especialmente cuando se trata de colecciones grandes. Es por esta razón que Mental Floss comparte siete consejos de Jamie Shaner —fundadora de la agencia de organización Home Solutions en Nueva York— para organizar los libros que habitan tu casa.

1. Mantén un registro de los libros que tienes

No importa si has estado coleccionándolos desde hace décadas o desde hace pocos años, es preferible hacer un registro antes de comenzar a acomodar tus libros, pues de esta manera sabrás qué volúmenes quieres conservar y cuáles prefieres regalar o donar a una biblioteca. Los libros dañados de manera irreparable deben ser desechados y los duplicados regalados a alguien, o llevados a un lugar donde serán usados. Recuerda también que por más aprecio que tengas por ciertos libros, aquellos que sabes que no volverás a leer, podrían estar en un mejor lugar (donde alguien les dé uso).

“Como organizadora profesional”, asegura Shaner, “estoy autorizada para decir que en una casa hay demasiadas maletas, demasiados contenedores plásticos para comida o demasiadas muñecas. Pero nunca jamás para decir que hay demasiados libros.” Y es que los libros son objetos con los que nos relacionamos de una manera muy particular.

2. Coloca tus libros donde más los necesitas

Muchos coleccionistas y bibliófilos acomodan sus libros por toda la casa, y eso es lo más inteligente. Shaner recomienda poner los libros donde los usarás más: los de gastronomía en la cocina, las novelas para antes de dormir en la mesa de noche, los que se usan para el trabajo en el estudio u oficina, y los libros-manuales para desarrollar ciertas actividades, en el lugar donde dicha actividad vaya a realizarse.

3. Aprovecha el espacio vertical

Una vez que hayas escogido el lugar donde estarán los libros en tu hogar, es buena idea invertir en libreros para acomodar tu colección. Shaner recomienda libreros altos, donde pueden almacenarse hasta el doble de libros utilizando la misma cantidad de espacio, también puedes instalar libreros que cuelguen del techo o las paredes, de esta manera se utiliza el espacio mucho mejor.

4. Agrupa libros similares en secciones y subsecciones

La primera recomendación de Shaner es dividir una biblioteca en dos categorías principales: ficción y no ficción, dicho de otra manera, libros de literatura y libros de otra clase. El primer grupo puede, a su vez, dividirse en géneros: poesía, cuento y novela. Los últimos dos pueden dividirse en géneros como romance, aventuras, misterio, etcétera y, finalmente, acomodarse en orden alfabético. Por su parte, los libros de no ficción pueden dividirse en históricos, libros de viaje, biografías o arte; y los libros de arte dividirse en corrientes: impresionismo, clasicismo, romanticismo… Shaner asegura que agrupar los libros similares puede dar una mejor idea de qué libros tienes, ayudarte a seleccionar los que quieres conservar y encontrarlos más rápidamente.

5. Puedes usar una aplicación sitio web para catalogar tus libros

Si la cantidad de libros que tienes te hace sentir abrumado, Shaner recomienda recurrir a los expertos usando una aplicación especial o una página dedicada a ello. Una de sus favoritas es Library Things que es gratuita y sirve para catalogar tus libros en línea y mantener tu lista actualizada. Otros sitios que puedes usar para esto son libib y My Home Library. Finalmente, Shaner recomienda GoodReads, un sitio hecho para lectores en donde hay recomendaciones de lectura y puedes encontrar ideas para ampliar tu biblioteca.

6. Encuentra un balance entre la apariencia y lo funcional

Los amantes del diseño y la decoración podrían verse tentados a acomodar sus libros por tamaños o por colores, por supuesto esto hace que una biblioteca luzca hermosa y llamativa, pero es importante encontrar un balance entre la estética y la funcionalidad, es decir, siempre es importante poder encontrar tus libros. Pero no es necesario sacrificar por completo el estilo: siempre puedes tener una biblioteca bella y ordenada incorporando, por ejemplo, objetos entre tus volúmenes a manera de galería. También puedes seleccionar un grupo de libros, ponerlos en alguna mesa o aparador y rodearlos adornos o algún otro objeto de tus gusto como una pieza de porcelana, una pequeña escultura, una postal o un recuerdo. Sin embargo, la mayor parte de tu librería debe estar organizada. Lo más importante es poder encontrar los libros.

7. Organiza los libros infantiles para invitar a los niños a acercarse a la lectura

Es bien sabido que la lectura es un hábito que, en buena medida, se inculca a través del ejemplo. Pero no es suficiente con que los pequeños crezcan en una familia de lectores para que éstos lean, también es importante obsequiarles su propia biblioteca. Esto implica que los libros de los niños (que generalmente son llamativos y lúdicos) deben estar a su alcance y de preferencia en su propia habitación. Shaner propone colocarlos en el mismo lugar que los juguetes, para que éstos sean objetos de divertimiento y placer para los niños.

Un estudio realizado por la Universidad de Nevada en 2010, apuntó a que la presencia de libros en casa, especialmente para los niños en etapa de crecimiento, es de vital importancia para criar infantes asiduos a la lectura, además de que este hábito afecta de manera positiva su desempeño estudiantil y sus logros laborales a futuro.

 

 

 

Imagen: Janko Ferlic

Para un verdadero bibliófilo, existen pocas cosas más importantes que poder encontrar un libro entre su biblioteca. Y es que el acto de acumular libros, uno que encuentra su expresión más desmedida en las grandes bibliotecas del mundo, nos persigue desde la legendaria y hoy fantasmal que alguna vez iluminó Alejandría (y, seguramente, mucho antes de eso). En el siglo XIX, de hecho, existió un padecimiento llamado bibliomanía, que afectaba generalmente a ricos y aristócratas cuya obsesión por acumular libros se volvía casi enfermiza. Incluso cuando se trata de libros que nunca leeremos —conocidos como tsundoku en japonés— el sólo acto de poseerlos obedece al mismo afán que el antiguo arte del coleccionismo: darle un sentido al mundo.

Y para, precisamente, “dar sentido al mundo” no hay nada mejor que el orden. Esto, aplicado a una biblioteca personal, puede volverse complicado, especialmente cuando se trata de colecciones grandes. Es por esta razón que Mental Floss comparte siete consejos de Jamie Shaner —fundadora de la agencia de organización Home Solutions en Nueva York— para organizar los libros que habitan tu casa.

1. Mantén un registro de los libros que tienes

No importa si has estado coleccionándolos desde hace décadas o desde hace pocos años, es preferible hacer un registro antes de comenzar a acomodar tus libros, pues de esta manera sabrás qué volúmenes quieres conservar y cuáles prefieres regalar o donar a una biblioteca. Los libros dañados de manera irreparable deben ser desechados y los duplicados regalados a alguien, o llevados a un lugar donde serán usados. Recuerda también que por más aprecio que tengas por ciertos libros, aquellos que sabes que no volverás a leer, podrían estar en un mejor lugar (donde alguien les dé uso).

“Como organizadora profesional”, asegura Shaner, “estoy autorizada para decir que en una casa hay demasiadas maletas, demasiados contenedores plásticos para comida o demasiadas muñecas. Pero nunca jamás para decir que hay demasiados libros.” Y es que los libros son objetos con los que nos relacionamos de una manera muy particular.

2. Coloca tus libros donde más los necesitas

Muchos coleccionistas y bibliófilos acomodan sus libros por toda la casa, y eso es lo más inteligente. Shaner recomienda poner los libros donde los usarás más: los de gastronomía en la cocina, las novelas para antes de dormir en la mesa de noche, los que se usan para el trabajo en el estudio u oficina, y los libros-manuales para desarrollar ciertas actividades, en el lugar donde dicha actividad vaya a realizarse.

3. Aprovecha el espacio vertical

Una vez que hayas escogido el lugar donde estarán los libros en tu hogar, es buena idea invertir en libreros para acomodar tu colección. Shaner recomienda libreros altos, donde pueden almacenarse hasta el doble de libros utilizando la misma cantidad de espacio, también puedes instalar libreros que cuelguen del techo o las paredes, de esta manera se utiliza el espacio mucho mejor.

4. Agrupa libros similares en secciones y subsecciones

La primera recomendación de Shaner es dividir una biblioteca en dos categorías principales: ficción y no ficción, dicho de otra manera, libros de literatura y libros de otra clase. El primer grupo puede, a su vez, dividirse en géneros: poesía, cuento y novela. Los últimos dos pueden dividirse en géneros como romance, aventuras, misterio, etcétera y, finalmente, acomodarse en orden alfabético. Por su parte, los libros de no ficción pueden dividirse en históricos, libros de viaje, biografías o arte; y los libros de arte dividirse en corrientes: impresionismo, clasicismo, romanticismo… Shaner asegura que agrupar los libros similares puede dar una mejor idea de qué libros tienes, ayudarte a seleccionar los que quieres conservar y encontrarlos más rápidamente.

5. Puedes usar una aplicación sitio web para catalogar tus libros

Si la cantidad de libros que tienes te hace sentir abrumado, Shaner recomienda recurrir a los expertos usando una aplicación especial o una página dedicada a ello. Una de sus favoritas es Library Things que es gratuita y sirve para catalogar tus libros en línea y mantener tu lista actualizada. Otros sitios que puedes usar para esto son libib y My Home Library. Finalmente, Shaner recomienda GoodReads, un sitio hecho para lectores en donde hay recomendaciones de lectura y puedes encontrar ideas para ampliar tu biblioteca.

6. Encuentra un balance entre la apariencia y lo funcional

Los amantes del diseño y la decoración podrían verse tentados a acomodar sus libros por tamaños o por colores, por supuesto esto hace que una biblioteca luzca hermosa y llamativa, pero es importante encontrar un balance entre la estética y la funcionalidad, es decir, siempre es importante poder encontrar tus libros. Pero no es necesario sacrificar por completo el estilo: siempre puedes tener una biblioteca bella y ordenada incorporando, por ejemplo, objetos entre tus volúmenes a manera de galería. También puedes seleccionar un grupo de libros, ponerlos en alguna mesa o aparador y rodearlos adornos o algún otro objeto de tus gusto como una pieza de porcelana, una pequeña escultura, una postal o un recuerdo. Sin embargo, la mayor parte de tu librería debe estar organizada. Lo más importante es poder encontrar los libros.

7. Organiza los libros infantiles para invitar a los niños a acercarse a la lectura

Es bien sabido que la lectura es un hábito que, en buena medida, se inculca a través del ejemplo. Pero no es suficiente con que los pequeños crezcan en una familia de lectores para que éstos lean, también es importante obsequiarles su propia biblioteca. Esto implica que los libros de los niños (que generalmente son llamativos y lúdicos) deben estar a su alcance y de preferencia en su propia habitación. Shaner propone colocarlos en el mismo lugar que los juguetes, para que éstos sean objetos de divertimiento y placer para los niños.

Un estudio realizado por la Universidad de Nevada en 2010, apuntó a que la presencia de libros en casa, especialmente para los niños en etapa de crecimiento, es de vital importancia para criar infantes asiduos a la lectura, además de que este hábito afecta de manera positiva su desempeño estudiantil y sus logros laborales a futuro.

 

 

 

Imagen: Janko Ferlic