Adrift, de Simon Christen, se filmó en la bahía de San Francisco por un periodo de más de dos años. La pequeña película en time-lapse logra no sólo mostrarnos la neblina en su recorrido diario por la bahía sino también lleva la niebla metafórica al espectador: esa que nos recuerda que hay movimiento y belleza ahí donde nuestra vista no alcanza. Musicalizada por Jimmy Lavalle, de la banda The Album Leaf, el video transmite el amor que mutuo entre San Francisco y su niebla. El autor comenta:

Adrift es una carta de amor a la niebla de la zona de la bahía de San Francisco. La perseguí por más de dos años para capturar la interacción mágica entre el suave rocío, los relieves de la costa de California y el icónico puente Golden Gate. Aquí es donde “Adrift” nació.

Cada toma que compone la película es una filmación de entre 2 a 4 horas, mismas que dieron como resultado 5 minutos de hipnóticas nubes que denotan temperatura, danza y fantasmas. En la última toma, Simon deja que la humedad de la neblina empape el lente de la cámara y con ello evocar una inverosímil delicia visual.

Baste ver los mensajes que le dejaron a Simon en su página para darse cuenta de la ola de inspiración que le llevó al mundo. La inspiración de la niebla que quiere ser un río, el cual a su vez quiere ser mar, y que gracias a Simon y a Lavalle lo fue por 5 minutos. Una sensual incentiva para visitar San Francisco.

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Adrift, de Simon Christen, se filmó en la bahía de San Francisco por un periodo de más de dos años. La pequeña película en time-lapse logra no sólo mostrarnos la neblina en su recorrido diario por la bahía sino también lleva la niebla metafórica al espectador: esa que nos recuerda que hay movimiento y belleza ahí donde nuestra vista no alcanza. Musicalizada por Jimmy Lavalle, de la banda The Album Leaf, el video transmite el amor que mutuo entre San Francisco y su niebla. El autor comenta:

Adrift es una carta de amor a la niebla de la zona de la bahía de San Francisco. La perseguí por más de dos años para capturar la interacción mágica entre el suave rocío, los relieves de la costa de California y el icónico puente Golden Gate. Aquí es donde “Adrift” nació.

Cada toma que compone la película es una filmación de entre 2 a 4 horas, mismas que dieron como resultado 5 minutos de hipnóticas nubes que denotan temperatura, danza y fantasmas. En la última toma, Simon deja que la humedad de la neblina empape el lente de la cámara y con ello evocar una inverosímil delicia visual.

Baste ver los mensajes que le dejaron a Simon en su página para darse cuenta de la ola de inspiración que le llevó al mundo. La inspiración de la niebla que quiere ser un río, el cual a su vez quiere ser mar, y que gracias a Simon y a Lavalle lo fue por 5 minutos. Una sensual incentiva para visitar San Francisco.

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