El gran Benjamin Rush (1745-1813) fue uno de los padres fundadores de Estados Unidos y el primer profesor de química que hubo en su país. Su aportación va desde las ciencias que practicaba –medicina y química- hasta su activismo en contra de la esclavitud y el castigo capital en un momento en que lo “normal” era favorecerlos. Propuso también un nuevo modelo de educación para mujeres en el que se incluyeran las ciencias, la historia y la filosofía.

En la antología llamada Posterity, Letters of Great Americans to Their Children [Posteridad, cartas de grandes americanos a sus hijos], que reúne algunas de las mejores cartas paternales de la historia, se incluye la memorable carta que él y su esposa dedicaron a su hijo de 21 años, John, cuando terminó sus estudios de medicina y viajó a India para ejercer sus habilidades.

Sus consejos se enfocan sobretodo en el arte de adquirir conocimiento de la literatura (siempre “cuidadosamente”); sobre los beneficios de llevar un diario y apuntar no sólo lo que pensamos, sino las conversaciones y transacciones de todos los días para que éste sirva también como un reporte para el futuro en el que se lea el clima, las enfermedades y las condiciones de un presente ecuménico. Algunos de los puntos más transferibles a nuestra era se citan a continuación:

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1. Comienza por estudiar la Geografía de Guthrie.

2. Lee tus otros libros cuidadosamente y conversa a diario sobre los temas que estas leyendo.

3. Ten un diario de tus estudios, conversaciones y transacciones en el mar o en la tierra. Procura que esté escrito de una manera clara y legible. Inserta en él un recuento de la población, los modales, el clima, las enfermedades, etc., de los lugares que visitas.

4. Conserva una lista del nombre y la enfermedad de cada persona que atiendas.

5. Se moderado al comer, y más aún si es comida animal. Nunca pruebes alcoholes destilados de ningún tipo y bebe licores fermentados muy esporádicamente.

6. Evita el aire de la noche en situaciones de enfermedad. Procura que tu ropa sea un poco más abrigadora de lo que el clima parecería requerir. Evita cuidadosamente la fatiga tanto de la mente como del cuerpo.

7. Cuida todos tus instrumentos, libros, ropa, etc.

8. Permanece sobrio y vigilante a toda hora. Recuerda que mientras tú miras el mundo, el mundo te está mirando a ti.

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El gran Benjamin Rush (1745-1813) fue uno de los padres fundadores de Estados Unidos y el primer profesor de química que hubo en su país. Su aportación va desde las ciencias que practicaba –medicina y química- hasta su activismo en contra de la esclavitud y el castigo capital en un momento en que lo “normal” era favorecerlos. Propuso también un nuevo modelo de educación para mujeres en el que se incluyeran las ciencias, la historia y la filosofía.

En la antología llamada Posterity, Letters of Great Americans to Their Children [Posteridad, cartas de grandes americanos a sus hijos], que reúne algunas de las mejores cartas paternales de la historia, se incluye la memorable carta que él y su esposa dedicaron a su hijo de 21 años, John, cuando terminó sus estudios de medicina y viajó a India para ejercer sus habilidades.

Sus consejos se enfocan sobretodo en el arte de adquirir conocimiento de la literatura (siempre “cuidadosamente”); sobre los beneficios de llevar un diario y apuntar no sólo lo que pensamos, sino las conversaciones y transacciones de todos los días para que éste sirva también como un reporte para el futuro en el que se lea el clima, las enfermedades y las condiciones de un presente ecuménico. Algunos de los puntos más transferibles a nuestra era se citan a continuación:

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1. Comienza por estudiar la Geografía de Guthrie.

2. Lee tus otros libros cuidadosamente y conversa a diario sobre los temas que estas leyendo.

3. Ten un diario de tus estudios, conversaciones y transacciones en el mar o en la tierra. Procura que esté escrito de una manera clara y legible. Inserta en él un recuento de la población, los modales, el clima, las enfermedades, etc., de los lugares que visitas.

4. Conserva una lista del nombre y la enfermedad de cada persona que atiendas.

5. Se moderado al comer, y más aún si es comida animal. Nunca pruebes alcoholes destilados de ningún tipo y bebe licores fermentados muy esporádicamente.

6. Evita el aire de la noche en situaciones de enfermedad. Procura que tu ropa sea un poco más abrigadora de lo que el clima parecería requerir. Evita cuidadosamente la fatiga tanto de la mente como del cuerpo.

7. Cuida todos tus instrumentos, libros, ropa, etc.

8. Permanece sobrio y vigilante a toda hora. Recuerda que mientras tú miras el mundo, el mundo te está mirando a ti.

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