There is a crack in everything.

That’s how the light gets in.

Leonard Cohen

La luz transforma todo lo que toca, de ahí su simbólica relación con la vida, la pureza y la espiritualidad. Este concepto es llevado hasta sus consecuencias más literales en una preciosa colección de la artista canadiense Amy Friend, que a través de una intervención lumínica de algunas fotografías, las transforma y resignifica, llenándolas de una poesía  insospechada.

photoboothbeautifulgirl-amy-friend-2
Dare Alla Luce, el título de esta colección, significa “dar a luz” en italiano; la serie fue nombrada así porque, para su creadora, el proceso de transformación de este material implica la muerte y posterior renacimiento de sus imágenes. Friend comenzó por hacer una cuidadosa selección de fotografías antiguas que fueron perforadas y colocadas frente a una fuente de luz para después ser fotografiadas. El resultado es impresionante y conmovedor: la luz que brilla a través de los orificios del papel dota a los personajes fotografiados de vida, de una cualidad espiritual, como si se tratase de santos o iluminados, incluso en el caso de los animales.

El proceso que Friend describe como “reutilizar la luz” provoca una inmediata metamorfosis en la que el lugar de cada uno de los pequeños orificios tiene una finalidad minuciosa. Los seres fotografiados parecieran derramar luz, estar rodeados por un halo o contener constelaciones de estrellas dentro de ellos, metáforas, quizá, de la luz que todos los seres vivos llevamos dentro. En un acto que pareciera mágico, la artista hace también un comentario sobre la fragilidad de la fotografía, de nuestras vidas e historias, de su triste y delicada cualidad efímera. Presencia y ausencia, visible e invisible, cuerpo y espíritu son las dualidades de las que nos hablan estas silenciosas fotografías iluminadas.

theguardian-amy-friend-3
Al hablar sobre Dare Alla Luce, Amy Friend asegura que su finalidad al crear estas imágenes no fue retratar una realidad concreta, sino hablar sobre la asombrosa capacidad que tiene la fotografía de capturar lo que no se ve, describiéndola como una disciplina que, como las extravagantes máquinas para retratar fantasmas, es capaz de traducirnos universos metafísicos a través de la luz, símbolo e instrumento al mismo tiempo.

wearereflections-amy-friend-4
sunsetonthelake-amy-friend-5 
ourlittledancinggirlevelynage9-amy-friend-7 
momsroses1914-amy-friend-8
atlanticcity1948-amy-friend-9
afterglow-amy-friend-10
winter1931-amy-friend-11
wearethespiritrappers-amy-friend-12 
revenants-amy-friend-13
 

*Imágenes: Amy Friend ©

There is a crack in everything.

That’s how the light gets in.

Leonard Cohen

La luz transforma todo lo que toca, de ahí su simbólica relación con la vida, la pureza y la espiritualidad. Este concepto es llevado hasta sus consecuencias más literales en una preciosa colección de la artista canadiense Amy Friend, que a través de una intervención lumínica de algunas fotografías, las transforma y resignifica, llenándolas de una poesía  insospechada.

photoboothbeautifulgirl-amy-friend-2
Dare Alla Luce, el título de esta colección, significa “dar a luz” en italiano; la serie fue nombrada así porque, para su creadora, el proceso de transformación de este material implica la muerte y posterior renacimiento de sus imágenes. Friend comenzó por hacer una cuidadosa selección de fotografías antiguas que fueron perforadas y colocadas frente a una fuente de luz para después ser fotografiadas. El resultado es impresionante y conmovedor: la luz que brilla a través de los orificios del papel dota a los personajes fotografiados de vida, de una cualidad espiritual, como si se tratase de santos o iluminados, incluso en el caso de los animales.

El proceso que Friend describe como “reutilizar la luz” provoca una inmediata metamorfosis en la que el lugar de cada uno de los pequeños orificios tiene una finalidad minuciosa. Los seres fotografiados parecieran derramar luz, estar rodeados por un halo o contener constelaciones de estrellas dentro de ellos, metáforas, quizá, de la luz que todos los seres vivos llevamos dentro. En un acto que pareciera mágico, la artista hace también un comentario sobre la fragilidad de la fotografía, de nuestras vidas e historias, de su triste y delicada cualidad efímera. Presencia y ausencia, visible e invisible, cuerpo y espíritu son las dualidades de las que nos hablan estas silenciosas fotografías iluminadas.

theguardian-amy-friend-3
Al hablar sobre Dare Alla Luce, Amy Friend asegura que su finalidad al crear estas imágenes no fue retratar una realidad concreta, sino hablar sobre la asombrosa capacidad que tiene la fotografía de capturar lo que no se ve, describiéndola como una disciplina que, como las extravagantes máquinas para retratar fantasmas, es capaz de traducirnos universos metafísicos a través de la luz, símbolo e instrumento al mismo tiempo.

wearereflections-amy-friend-4
sunsetonthelake-amy-friend-5 
ourlittledancinggirlevelynage9-amy-friend-7 
momsroses1914-amy-friend-8
atlanticcity1948-amy-friend-9
afterglow-amy-friend-10
winter1931-amy-friend-11
wearethespiritrappers-amy-friend-12 
revenants-amy-friend-13
 

*Imágenes: Amy Friend ©