El hombre lleva siglos imaginando el fin del mundo. Pero este concepto, esta situación hipotética, responde en buena medida a qué entendemos por “fin” y a qué nos referimos con “mundo”. Si hablamos solamente de nuestro planeta, hoy sabemos que en unos cuatro billones de años nuestra galaxia, la Vía Láctea, colisionará con su vecina, Andrómeda, y esto muy seguramente terminará con la Tierra; si no es así, nuestro planeta desaparecerá cuando el Sol se convierta en una gigante roja, en unos 50 billones de años. Sin embargo, para un cristiano de la Edad Medida, toda suposición de esta naturaleza estuvo necesariamente conectada con lo que su religión llamó el Apocalipsis y la rama de la teología que lo estudia, la escatología.

mapa_estrella
Este escenario fue retratado y descrito de innumerables maneras por teólogos, filósofos, artistas y otros estudiosos que, generalmente, tenían la sensación de que el Apocalipsis se encontraba cerca, muy cerca. Esto no es una casualidad si tomamos en cuenta las enfermedades, guerras y excesos que siempre han caracterizado a la humanidad y las etapas de su historia (incluyendo nuestro presente). El siglo XV en Europa no fue la excepción; dentro de una  sociedad azotada por plagas y epidemias que, además, había visto caer a la gran Constantinopla frente a los turcos, el fin del mundo no podía sino parecer a la vuelta de la esquina.

En ese entonces existió un amplio mercado de libros, dentro de una naciente industria editorial, en los que se describía verbal y visualmente el fin del mundo. Pero de entre las docenas de volúmenes que tocaban estos temas, sobresale uno que no se parece a ningún otro, un tomo que describe el Apocalipsis a través de mapas que se dividen de acuerdo a su  tipología: temporales, simbólicos, temáticos, geográficos, etcétera.

mapa_t
En el mapa anterior, por ejemplo, se ilustra con un triángulo el surgimiento del Anticristo que, se calculaba, sucedería entre 1570 y 1600. Este tipo de planos, que asemejan la silueta de una “t”, se conocían en la cartografía medieval como mapa Orbis Terrarum y se caracterizaban por su alta categoría teológica. El autor estaba evidentemente preocupado por la expansión del Islam, y así vemos que todo el texto que rodea el círculo central narra el esplendor de este imperio, de 639 a 1514.

mapa_espadas
El segundo mapa tienen cinco espadas que apuntan hacia los límites del mundo conocido y que representan a los ejércitos islámicos llegando hasta los confines de la Tierra. En el siguiente mapa es posible encontrar los cuatro cuernos del Anticristo.

mapa_ojonegro
En el siguiente mapa es posible ver una representación del juicio final en la parte superior y un ojo negro en la parte inferior que simboliza el abismo negro que lleva al infierno.

Escritos en latín, estos mapas fueron hechos en Lübeck, Alemania, en algún momento entre 1486 y 1488. Los originales residen hoy en la Huntington Library de Los Ángeles, California. Los expertos que los han analizado sostienen que su autor no era especialmente erudito y que su caligrafía es bastante pobre en comparación con otras del periodo. Se cree que estaban destinados para una elite cultural, pero no al pináculo de esa elite. Finalmente, el texto refleja un sentimiento anti-islámico que permeó la Europa medieval y llenó tanto sus libros religiosos como otras expresiones culturales.

mapa_circulospalabras
Este compendio de mapas incluye, además, una sección sobre medicina astrológica y un tratado de geografía notablemente avanzado para su época que ha llamado la atención de varios expertos. Estos planos resultan profundamente interesantes por el ejercicio mental y formal que suponen: la representación visual de los simbólico y lo religioso en una  cartografía apocalíptica que explora territorios profundos y sinuosos.

 

 

 

Imágenes: Open Culture

 

El hombre lleva siglos imaginando el fin del mundo. Pero este concepto, esta situación hipotética, responde en buena medida a qué entendemos por “fin” y a qué nos referimos con “mundo”. Si hablamos solamente de nuestro planeta, hoy sabemos que en unos cuatro billones de años nuestra galaxia, la Vía Láctea, colisionará con su vecina, Andrómeda, y esto muy seguramente terminará con la Tierra; si no es así, nuestro planeta desaparecerá cuando el Sol se convierta en una gigante roja, en unos 50 billones de años. Sin embargo, para un cristiano de la Edad Medida, toda suposición de esta naturaleza estuvo necesariamente conectada con lo que su religión llamó el Apocalipsis y la rama de la teología que lo estudia, la escatología.

mapa_estrella
Este escenario fue retratado y descrito de innumerables maneras por teólogos, filósofos, artistas y otros estudiosos que, generalmente, tenían la sensación de que el Apocalipsis se encontraba cerca, muy cerca. Esto no es una casualidad si tomamos en cuenta las enfermedades, guerras y excesos que siempre han caracterizado a la humanidad y las etapas de su historia (incluyendo nuestro presente). El siglo XV en Europa no fue la excepción; dentro de una  sociedad azotada por plagas y epidemias que, además, había visto caer a la gran Constantinopla frente a los turcos, el fin del mundo no podía sino parecer a la vuelta de la esquina.

En ese entonces existió un amplio mercado de libros, dentro de una naciente industria editorial, en los que se describía verbal y visualmente el fin del mundo. Pero de entre las docenas de volúmenes que tocaban estos temas, sobresale uno que no se parece a ningún otro, un tomo que describe el Apocalipsis a través de mapas que se dividen de acuerdo a su  tipología: temporales, simbólicos, temáticos, geográficos, etcétera.

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En el mapa anterior, por ejemplo, se ilustra con un triángulo el surgimiento del Anticristo que, se calculaba, sucedería entre 1570 y 1600. Este tipo de planos, que asemejan la silueta de una “t”, se conocían en la cartografía medieval como mapa Orbis Terrarum y se caracterizaban por su alta categoría teológica. El autor estaba evidentemente preocupado por la expansión del Islam, y así vemos que todo el texto que rodea el círculo central narra el esplendor de este imperio, de 639 a 1514.

mapa_espadas
El segundo mapa tienen cinco espadas que apuntan hacia los límites del mundo conocido y que representan a los ejércitos islámicos llegando hasta los confines de la Tierra. En el siguiente mapa es posible encontrar los cuatro cuernos del Anticristo.

mapa_ojonegro
En el siguiente mapa es posible ver una representación del juicio final en la parte superior y un ojo negro en la parte inferior que simboliza el abismo negro que lleva al infierno.

Escritos en latín, estos mapas fueron hechos en Lübeck, Alemania, en algún momento entre 1486 y 1488. Los originales residen hoy en la Huntington Library de Los Ángeles, California. Los expertos que los han analizado sostienen que su autor no era especialmente erudito y que su caligrafía es bastante pobre en comparación con otras del periodo. Se cree que estaban destinados para una elite cultural, pero no al pináculo de esa elite. Finalmente, el texto refleja un sentimiento anti-islámico que permeó la Europa medieval y llenó tanto sus libros religiosos como otras expresiones culturales.

mapa_circulospalabras
Este compendio de mapas incluye, además, una sección sobre medicina astrológica y un tratado de geografía notablemente avanzado para su época que ha llamado la atención de varios expertos. Estos planos resultan profundamente interesantes por el ejercicio mental y formal que suponen: la representación visual de los simbólico y lo religioso en una  cartografía apocalíptica que explora territorios profundos y sinuosos.

 

 

 

Imágenes: Open Culture