Cada viajero necesita, además de un punto de partida, un mapa para poder llegar a donde se dirige. El viaje del pensamiento, sin embargo, no se recorre a solas: otros viajeros han recorrido caminos similares, y se han alejado en direcciones opuestas. En los ires y venires de la filosofía es sencillo perderse, vagar, y, también, encontrarse en caminos que nunca pensamos recorrer.

Esta es la idea que dio vida a un mapa de la filosofía ideado y construido, en gran parte, por el diseñador Deniz Cem Önduygu.

Desde Tales de Mileto y Anaximandro, hasta Richard Dawkins y Daniel Dennet, la cartografía filosófica de Cem tiene la intención de poner en evidencia todas las redes posibles de una ocupación que, históricamente, ha sido vista como solitaria.

Pero el filósofo no trabaja en soledad aunque efectivamente esté a solas: lo acompañan otros viajeros, otros pensadores, otros fantasmas.

Para aquellos que deseen navegar a lo largo y ancho del pensamiento filosófico occidental, el mapa de Cem puede servir como un mapa de ruta hacia sus diferentes corrientes de pensamiento, discursos y autores. Este plano no solamente funciona en orden cronológico sino que, por su naturaleza interactiva, permite a quien lo recorre relacionar ideas de un mismo discurso a través del tiempo.

Sin embargo, como bien señala este amante de la filosofía, su obra no está ni puede estar acabada, sino que depende de la construcción colectiva, es decir, que se encuentra permanentemente suceptible al cambio.

Este trabajo pone en evidencia que ni el pensamiento ni los espacios educativos son posibles si se enfocan en un solo lugar, y tampoco corresponden solamente a unas cuantas personas ni permanecen estáticos, sino que se encuentran siempre en movimiento, viajan y cambian incesantemente.

 

 

 

Imagen: Dominio público

Cada viajero necesita, además de un punto de partida, un mapa para poder llegar a donde se dirige. El viaje del pensamiento, sin embargo, no se recorre a solas: otros viajeros han recorrido caminos similares, y se han alejado en direcciones opuestas. En los ires y venires de la filosofía es sencillo perderse, vagar, y, también, encontrarse en caminos que nunca pensamos recorrer.

Esta es la idea que dio vida a un mapa de la filosofía ideado y construido, en gran parte, por el diseñador Deniz Cem Önduygu.

Desde Tales de Mileto y Anaximandro, hasta Richard Dawkins y Daniel Dennet, la cartografía filosófica de Cem tiene la intención de poner en evidencia todas las redes posibles de una ocupación que, históricamente, ha sido vista como solitaria.

Pero el filósofo no trabaja en soledad aunque efectivamente esté a solas: lo acompañan otros viajeros, otros pensadores, otros fantasmas.

Para aquellos que deseen navegar a lo largo y ancho del pensamiento filosófico occidental, el mapa de Cem puede servir como un mapa de ruta hacia sus diferentes corrientes de pensamiento, discursos y autores. Este plano no solamente funciona en orden cronológico sino que, por su naturaleza interactiva, permite a quien lo recorre relacionar ideas de un mismo discurso a través del tiempo.

Sin embargo, como bien señala este amante de la filosofía, su obra no está ni puede estar acabada, sino que depende de la construcción colectiva, es decir, que se encuentra permanentemente suceptible al cambio.

Este trabajo pone en evidencia que ni el pensamiento ni los espacios educativos son posibles si se enfocan en un solo lugar, y tampoco corresponden solamente a unas cuantas personas ni permanecen estáticos, sino que se encuentran siempre en movimiento, viajan y cambian incesantemente.

 

 

 

Imagen: Dominio público