Para tradiciones más cuidadosas y creyentes que la nuestra (como la ayurveda en la India) todo, absolutamente todo debe mirar en dirección correcta, de lo contrario los campos magnéticos se truncan en nuestro detrimento. Pensemos en el fascinante arte del vastu shastra, que propone una arquitectura basada en el mandala para fomentar la paz y la armonía en aquellos que la habiten. No es sorprendente entonces que la ayurveda también promueva la posición correcta del cuerpo cuando duerme, pues las direcciones cardinales deciden la energía que vendrá a ejercer en su vida.

El Vishnu Purana, considerado uno de los textos más importantes de la tradición india, dice que “es beneficioso recostarse con la cabeza mirando al este o al sur”. Incluso decreta que “el hombre que se acuesta con la cabeza colocada en dirección contraria se enferma”.

Todo esto se explica con base en los polos magnéticos tanto de la Tierra como del cuerpo humano. Es sabido que la Tierra tiene un polo magnético que va de norte a sur, con el polo positivo en el norte y el negativo en el sur. Ahora, la ciencia nos dice que el ser humano tiene también un compás magnético, con el polo positivo en la cabeza y el negativo en los pies. Si los polos iguales se repelen y los opuestos se atraen, cuando recostamos nuestra cabeza en el lado norte los dos lados positivos se repelen y hay un forcejeo entre ambos.

Bajo la misma premisa, si pensamos que el planeta gira de oeste a este, y el campo magnético del sol entra a la Tierra desde el este, entra también a nuestra cabeza si ésta mira al este, y por lo tanto sale por nuestros pies. Esto, dice el Vishnu Purana, promueve cabezas frescas y pies tibios de acuerdo a las leyes de magnetismo y electricidad. Si colocamos nuestra cabeza en el punto opuesto (en el oeste), ésta se calentará y nuestros pies quedarán helados, resultando en un sentimiento de incomodidad desde la mañana.

vishnu

La ciencia tiene mucho que decir al respecto, ya que se han realizado numerosas investigaciones que estudian el flujo energético del cuerpo en relación con la salud. Por ejemplo, que las personas que duermen en una posición este-oeste tienen un ciclo MOR (movimientos oculares rápidos) mucho más corto que aquellos que duermen con la cabeza norte-sur, y en este ciclo es donde ocurren los sueños. Entre más dure este periodo de sueño profundo, mejor funciona la consolidación de la memoria.

Más allá de la sabiduría precisa de los textos védicos donde se predica lo anterior, baste emplear el sentido más común de todos (respaldado por la ciencia reciente) para comprender la importancia de la posición del cuerpo en su momento más vulnerable y receptivo, que es mientras duerme.

El campo magnético de la Tierra va de norte a sur y ello retarda el flujo sanguíneo de los capilares cerebrales y afecta el funcionamiento de las células del celebro. Si una persona estresada duerme con la cabeza mirando al sur, se refrescaría significativamente más rápido. Si en cambio mira al norte, el campo magnético del cuerpo no estaría en armonía con el de la Tierra y el resultado sería una mala circulación sanguínea y por lo tanto agitación mental.

Mucho tenemos que recuperar de los textos antiguos de la India, que nada tienen que ver con el new age ni con una filosofía específica de vida, pero sí con recobrar una salud plena que nos permita el lujo de actuar de la manera menos obstruida posible.

Imagen: Lianne Viau / Flickr

Para tradiciones más cuidadosas y creyentes que la nuestra (como la ayurveda en la India) todo, absolutamente todo debe mirar en dirección correcta, de lo contrario los campos magnéticos se truncan en nuestro detrimento. Pensemos en el fascinante arte del vastu shastra, que propone una arquitectura basada en el mandala para fomentar la paz y la armonía en aquellos que la habiten. No es sorprendente entonces que la ayurveda también promueva la posición correcta del cuerpo cuando duerme, pues las direcciones cardinales deciden la energía que vendrá a ejercer en su vida.

El Vishnu Purana, considerado uno de los textos más importantes de la tradición india, dice que “es beneficioso recostarse con la cabeza mirando al este o al sur”. Incluso decreta que “el hombre que se acuesta con la cabeza colocada en dirección contraria se enferma”.

Todo esto se explica con base en los polos magnéticos tanto de la Tierra como del cuerpo humano. Es sabido que la Tierra tiene un polo magnético que va de norte a sur, con el polo positivo en el norte y el negativo en el sur. Ahora, la ciencia nos dice que el ser humano tiene también un compás magnético, con el polo positivo en la cabeza y el negativo en los pies. Si los polos iguales se repelen y los opuestos se atraen, cuando recostamos nuestra cabeza en el lado norte los dos lados positivos se repelen y hay un forcejeo entre ambos.

Bajo la misma premisa, si pensamos que el planeta gira de oeste a este, y el campo magnético del sol entra a la Tierra desde el este, entra también a nuestra cabeza si ésta mira al este, y por lo tanto sale por nuestros pies. Esto, dice el Vishnu Purana, promueve cabezas frescas y pies tibios de acuerdo a las leyes de magnetismo y electricidad. Si colocamos nuestra cabeza en el punto opuesto (en el oeste), ésta se calentará y nuestros pies quedarán helados, resultando en un sentimiento de incomodidad desde la mañana.

vishnu

La ciencia tiene mucho que decir al respecto, ya que se han realizado numerosas investigaciones que estudian el flujo energético del cuerpo en relación con la salud. Por ejemplo, que las personas que duermen en una posición este-oeste tienen un ciclo MOR (movimientos oculares rápidos) mucho más corto que aquellos que duermen con la cabeza norte-sur, y en este ciclo es donde ocurren los sueños. Entre más dure este periodo de sueño profundo, mejor funciona la consolidación de la memoria.

Más allá de la sabiduría precisa de los textos védicos donde se predica lo anterior, baste emplear el sentido más común de todos (respaldado por la ciencia reciente) para comprender la importancia de la posición del cuerpo en su momento más vulnerable y receptivo, que es mientras duerme.

El campo magnético de la Tierra va de norte a sur y ello retarda el flujo sanguíneo de los capilares cerebrales y afecta el funcionamiento de las células del celebro. Si una persona estresada duerme con la cabeza mirando al sur, se refrescaría significativamente más rápido. Si en cambio mira al norte, el campo magnético del cuerpo no estaría en armonía con el de la Tierra y el resultado sería una mala circulación sanguínea y por lo tanto agitación mental.

Mucho tenemos que recuperar de los textos antiguos de la India, que nada tienen que ver con el new age ni con una filosofía específica de vida, pero sí con recobrar una salud plena que nos permita el lujo de actuar de la manera menos obstruida posible.

Imagen: Lianne Viau / Flickr

Etiquetado: , , , ,