La acupuntura es una técnica medicinal china practicada desde hace 2,500 años. A grandes rasgos consiste en estimular puntos específicos del cuerpo mediante la inserción de agujas muy delgadas. Dicho tratamiento mejora el flujo de la energía, equilibrando su presencia en el cuerpo. Normalmente este tipo de terapia debe ir acompañada de ciertas prácticas que potencializan sus efectos, aunque no todos los pacientes las conocen. A continuación enlistamos algunos de estos hábitos, cuyos beneficios serán tangibles independientemente de que estén o no acompañados de un tratamiento de acupuntura.

1. Empatiza con las personas: el generar vínculos de empatía con las personas que te rodean, incluso desconocidos, te ayudará a sanar a ti y a los demás. Lo anterior mediante prácticas como la solidaridad, ver a la gente a los ojos o reconocer las cualidades ajenas, generan y mueven positivamente tu energía.

2. Respira profundamente desde el estómago: para la acupuntura, los pulmones dirigen la energía del cuerpo. Cuando sientas estrés respira lento, profundo y gentilmente, lo anterior activa la auto sanación.

3. Ejercítate diariamente: el sedentarismo afecta la digestión y el nivel energético. Nuestro organismo no está diseñado para permanecer estático mientras estamos despiertos. Para esta práctica médica, la sangre y la energía sedentaria, son las principales causas de la sensación del dolor. Por eso es necesario mantenerlas activas mediante alguna actividad motriz.

4. Medita: muchos aspectos que nos afectan negativamente en nuestra vida pueden transformarse mediante la meditación, ya que esta proporciona nuevas perspectivas que te darán mayor bienestar mental.

5. Exfolia tu piel cuando estés seco: pasar una fibra por tu piel cuando estás seco estimulará tu sistema linfático y los puntos energéticos del cuerpo denominados meridianos para la acupuntura. También mejorará tu circulación perimetral e incrementará tu sistema inmunológico.

6. Estírate antes de ir a la cama: estirarte por las noches ayudará a aflojar los músculos que no usaste durante el día. Esta práctica facilitará que duermas mejor, y reducirá el dolor de la rigidez de tu cuerpo por la mañana.

Ve a la cama alrededor de las 23:00: la acupuntura utiliza generalmente esquemas de tiempo para sus efectos. Si los pacientes están dormidos profundamente a la una de la mañana, el tratamiento funciona mejor.

7. Encuentra alguna práctica espiritual: encontrar alguna actividad que canalice tus preocupaciones, penas y estrés es esencial para que tu energía corporal esté bien canalizada. Esta puede ser desde la meditación hasta alguna pasión como el coleccionismo.

8. Bebe té: para la acupuntura las bebidas calientes son benéficas para el sistema digestivo, además el sabor amargo del té, limpia el exceso de calor y de humedad en el cuerpo.

9. No dejes tus objetivos para mañana: dar pasos pequeños hacia tus metas es mucho más sano que esperar el momento perfecto para iniciar con un proyecto, elimina la filosofía del todo o nada.

10. Concientiza en tu alimentación: reflexiona sobre las porciones de alimentos que ingieres pero también en su calidad. Mejora tus hábitos, evita comer en automóviles por ejemplo. La falta de conciencia sobre qué y cómo comemos puede agobiar tu sistema digestivo, lo que afectará tu flujo energético.

11. Escucha tu cuerpo: La fatiga, el dolor o la depresión son señales de alarma sobre un desequilibrio en tu organismo. Atender a esos mensajes, resulta imprescindible para evitar complicaciones, puedes hacerlo mejorando tus hábitos de descanso y alimenticios.

Las recomendaciones anteriores son parte de una compilación de consejos reunidos por la acupunturista y autora Sara Calabro, provenientes de distintos profesionales en esta técnica. Para esta milenaria práctica, una mínima atención a nuestros hábitos propiciará un equilibrio sano en nuestro organismo. Es necesario que partamos de la convicción de que somos nosotros los principales médicos de nuestro cuerpo en cuestiones preventivas.

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La acupuntura es una técnica medicinal china practicada desde hace 2,500 años. A grandes rasgos consiste en estimular puntos específicos del cuerpo mediante la inserción de agujas muy delgadas. Dicho tratamiento mejora el flujo de la energía, equilibrando su presencia en el cuerpo. Normalmente este tipo de terapia debe ir acompañada de ciertas prácticas que potencializan sus efectos, aunque no todos los pacientes las conocen. A continuación enlistamos algunos de estos hábitos, cuyos beneficios serán tangibles independientemente de que estén o no acompañados de un tratamiento de acupuntura.

1. Empatiza con las personas: el generar vínculos de empatía con las personas que te rodean, incluso desconocidos, te ayudará a sanar a ti y a los demás. Lo anterior mediante prácticas como la solidaridad, ver a la gente a los ojos o reconocer las cualidades ajenas, generan y mueven positivamente tu energía.

2. Respira profundamente desde el estómago: para la acupuntura, los pulmones dirigen la energía del cuerpo. Cuando sientas estrés respira lento, profundo y gentilmente, lo anterior activa la auto sanación.

3. Ejercítate diariamente: el sedentarismo afecta la digestión y el nivel energético. Nuestro organismo no está diseñado para permanecer estático mientras estamos despiertos. Para esta práctica médica, la sangre y la energía sedentaria, son las principales causas de la sensación del dolor. Por eso es necesario mantenerlas activas mediante alguna actividad motriz.

4. Medita: muchos aspectos que nos afectan negativamente en nuestra vida pueden transformarse mediante la meditación, ya que esta proporciona nuevas perspectivas que te darán mayor bienestar mental.

5. Exfolia tu piel cuando estés seco: pasar una fibra por tu piel cuando estás seco estimulará tu sistema linfático y los puntos energéticos del cuerpo denominados meridianos para la acupuntura. También mejorará tu circulación perimetral e incrementará tu sistema inmunológico.

6. Estírate antes de ir a la cama: estirarte por las noches ayudará a aflojar los músculos que no usaste durante el día. Esta práctica facilitará que duermas mejor, y reducirá el dolor de la rigidez de tu cuerpo por la mañana.

Ve a la cama alrededor de las 23:00: la acupuntura utiliza generalmente esquemas de tiempo para sus efectos. Si los pacientes están dormidos profundamente a la una de la mañana, el tratamiento funciona mejor.

7. Encuentra alguna práctica espiritual: encontrar alguna actividad que canalice tus preocupaciones, penas y estrés es esencial para que tu energía corporal esté bien canalizada. Esta puede ser desde la meditación hasta alguna pasión como el coleccionismo.

8. Bebe té: para la acupuntura las bebidas calientes son benéficas para el sistema digestivo, además el sabor amargo del té, limpia el exceso de calor y de humedad en el cuerpo.

9. No dejes tus objetivos para mañana: dar pasos pequeños hacia tus metas es mucho más sano que esperar el momento perfecto para iniciar con un proyecto, elimina la filosofía del todo o nada.

10. Concientiza en tu alimentación: reflexiona sobre las porciones de alimentos que ingieres pero también en su calidad. Mejora tus hábitos, evita comer en automóviles por ejemplo. La falta de conciencia sobre qué y cómo comemos puede agobiar tu sistema digestivo, lo que afectará tu flujo energético.

11. Escucha tu cuerpo: La fatiga, el dolor o la depresión son señales de alarma sobre un desequilibrio en tu organismo. Atender a esos mensajes, resulta imprescindible para evitar complicaciones, puedes hacerlo mejorando tus hábitos de descanso y alimenticios.

Las recomendaciones anteriores son parte de una compilación de consejos reunidos por la acupunturista y autora Sara Calabro, provenientes de distintos profesionales en esta técnica. Para esta milenaria práctica, una mínima atención a nuestros hábitos propiciará un equilibrio sano en nuestro organismo. Es necesario que partamos de la convicción de que somos nosotros los principales médicos de nuestro cuerpo en cuestiones preventivas.

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