La búsqueda de una calidad de vida compartida y accesible, a partir del uso de la tecnología y el conocimiento con un enfoque sustentable, es el principal objetivo de las ciudades inteligentes. En esencia, este concepto privilegia la ligereza, pues la actual concentración demográfica demanda la facilidad de tránsito y de acceso a servicios, y la limpieza –en el entendido del alcance de una vida que esté lejos de la contaminación y la corrupción.

La aplicación de la tecnología para conseguir entornos más sanos, justos y accesibles es la meta de las ciudades inteligentes, no únicamente en el sentido práctico, también en el humanista; entendiendo que la humanización de las urbes es un factor determinante para la calidad de vida a largo plazo.

Las ciudades inteligentes son ciudades verdes, pero sobre todo son centros de innovación y conocimiento al servicio de una mejora de vida incluyente. Y de acuerdo a lo anterior presentamos una selección, que el especialista Boyd Cohen realizó para Fast Co, de las ciudades que encabezan el urbanismo inteligente en Europa:

París:

En términos de movilidad esta ciudad ha implementado ejemplares programas, como Autolib, proyectos de autos compartidos. También tiene una de las más amplias redes de bicicletas compartidas, y se considera que alberga uno de los mejores ecosistemas urbanos.

Barcelona:

Estas ciudad dinámica y limpia, se ha sumado al apoyo de redes de ciudades inteligentes en el mundo, desarrollando proyectos replicables. Además, es sede del evento más importante sobre ciudades inteligentes llamado “Smart Cities Expo World Congress”. En cuanto a la calidad de vida, Barcelona ha tomado medidas como implementar sensores para medir y controlar los niveles de contaminación de ruido, polución y desperdicios.

Viena:

Además de ofrecer uno de los mejores niveles de calidad de vida para sus habitantes, esta ciudad ha desarrollado un plan llamado TINA Vienna, que se centra en el desarrollo de estrategias para optimizar la funcionalidad urbana. Entre los proyectos y metas, se incluye la generación del 50% de su energía a partir del sol para el año 2030, así como incentivos para que sus ciudadanos se desarrollen profesionalmente en campos relacionados a la tecnología y la ciencia.

Amsterdam:

El 67% de los viajes en esta ciudad se realizan en bicicleta. Sorpendentemente en esta ciudad urbe se utilizan automóviles eléctricos desde hace tres décadas. Además, la ciudad tiene un proyecto denominado Amsterdam Smart City; se trata de un modelo colaborativo entre los sectores público y privado, que desarrolla el uso de conocimiento abierto, y entre otras cosas, apoya la generación de energía casera.

Copenhaguen:

La capital danesa es la ciudad que menos emisiones de carbono produce en el mundo. Además, se ha propuesto emitir cero cárbono para el 2020, para lo cual apuesta a una cultura ciudadana medioambientalmente responsable, por ejemplo, el 40% de sus habitantes se traslada en bicicleta.

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La búsqueda de una calidad de vida compartida y accesible, a partir del uso de la tecnología y el conocimiento con un enfoque sustentable, es el principal objetivo de las ciudades inteligentes. En esencia, este concepto privilegia la ligereza, pues la actual concentración demográfica demanda la facilidad de tránsito y de acceso a servicios, y la limpieza –en el entendido del alcance de una vida que esté lejos de la contaminación y la corrupción.

La aplicación de la tecnología para conseguir entornos más sanos, justos y accesibles es la meta de las ciudades inteligentes, no únicamente en el sentido práctico, también en el humanista; entendiendo que la humanización de las urbes es un factor determinante para la calidad de vida a largo plazo.

Las ciudades inteligentes son ciudades verdes, pero sobre todo son centros de innovación y conocimiento al servicio de una mejora de vida incluyente. Y de acuerdo a lo anterior presentamos una selección, que el especialista Boyd Cohen realizó para Fast Co, de las ciudades que encabezan el urbanismo inteligente en Europa:

París:

En términos de movilidad esta ciudad ha implementado ejemplares programas, como Autolib, proyectos de autos compartidos. También tiene una de las más amplias redes de bicicletas compartidas, y se considera que alberga uno de los mejores ecosistemas urbanos.

Barcelona:

Estas ciudad dinámica y limpia, se ha sumado al apoyo de redes de ciudades inteligentes en el mundo, desarrollando proyectos replicables. Además, es sede del evento más importante sobre ciudades inteligentes llamado “Smart Cities Expo World Congress”. En cuanto a la calidad de vida, Barcelona ha tomado medidas como implementar sensores para medir y controlar los niveles de contaminación de ruido, polución y desperdicios.

Viena:

Además de ofrecer uno de los mejores niveles de calidad de vida para sus habitantes, esta ciudad ha desarrollado un plan llamado TINA Vienna, que se centra en el desarrollo de estrategias para optimizar la funcionalidad urbana. Entre los proyectos y metas, se incluye la generación del 50% de su energía a partir del sol para el año 2030, así como incentivos para que sus ciudadanos se desarrollen profesionalmente en campos relacionados a la tecnología y la ciencia.

Amsterdam:

El 67% de los viajes en esta ciudad se realizan en bicicleta. Sorpendentemente en esta ciudad urbe se utilizan automóviles eléctricos desde hace tres décadas. Además, la ciudad tiene un proyecto denominado Amsterdam Smart City; se trata de un modelo colaborativo entre los sectores público y privado, que desarrolla el uso de conocimiento abierto, y entre otras cosas, apoya la generación de energía casera.

Copenhaguen:

La capital danesa es la ciudad que menos emisiones de carbono produce en el mundo. Además, se ha propuesto emitir cero cárbono para el 2020, para lo cual apuesta a una cultura ciudadana medioambientalmente responsable, por ejemplo, el 40% de sus habitantes se traslada en bicicleta.

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