La reconocida figura de David Byrne (1952 Escocia), prolífico músico que desde los 70 ha venido creando hits y revolucionando la industria musical, ya sea con proyectos personales o con los Talking Heads, se embarcó en un bello proyecto artístico, poético y filosófico, profundamente humano.

Arboretum es el libro que publicó en el 2006 con una serie de reflexiones visuales en torno a diversos pensamientos, a veces cómico y otras satírico, dibuja esquemas que representan ideas en torno a lo que podría ser considerado la naturaleza humana y su condición. De manera creativa, lúdica y sensible ha trazado varios mapas mentales de territorios imaginarios.

Tal vez fue una especie de auto terapia que funcionó permitiendo a la mano decir lo que la voz no podía […] Si puedes dibujar una relación, puede existir. El mundo se sigue abriendo, desdoblando, y justo cuando lo esperamos que este cerrado — siendo solo una caja sensible sellada — nos muestra algo completamente sorprendente. 

Los dibujos tienen títulos como: “La estructura Möbius de las relaciones”, “el legado de los buenos hábitos”, “Moralmente repugnante”  o “el arcoíris del gusto”, y parecen esquemas sobre antiguos traumas, o proyecciones ideales de profundos deseos, son filosofía del tiempo y de lo cotidiano. Todo esto es una reminiscencia de la tradición Budista del Mandala, tal vez David se sumergió en la necesidad de representar su micro cosmos, alcanzando también la representación del mundo, construyendo una imagen personal de situaciones de la vida moderna que ha conectado con varios lectores, un proyecto que comenzó casi sin querer y culminó en algo respetable, un acto digno de la búsqueda interior de un artista.

La reconocida figura de David Byrne (1952 Escocia), prolífico músico que desde los 70 ha venido creando hits y revolucionando la industria musical, ya sea con proyectos personales o con los Talking Heads, se embarcó en un bello proyecto artístico, poético y filosófico, profundamente humano.

Arboretum es el libro que publicó en el 2006 con una serie de reflexiones visuales en torno a diversos pensamientos, a veces cómico y otras satírico, dibuja esquemas que representan ideas en torno a lo que podría ser considerado la naturaleza humana y su condición. De manera creativa, lúdica y sensible ha trazado varios mapas mentales de territorios imaginarios.

Tal vez fue una especie de auto terapia que funcionó permitiendo a la mano decir lo que la voz no podía […] Si puedes dibujar una relación, puede existir. El mundo se sigue abriendo, desdoblando, y justo cuando lo esperamos que este cerrado — siendo solo una caja sensible sellada — nos muestra algo completamente sorprendente. 

Los dibujos tienen títulos como: “La estructura Möbius de las relaciones”, “el legado de los buenos hábitos”, “Moralmente repugnante”  o “el arcoíris del gusto”, y parecen esquemas sobre antiguos traumas, o proyecciones ideales de profundos deseos, son filosofía del tiempo y de lo cotidiano. Todo esto es una reminiscencia de la tradición Budista del Mandala, tal vez David se sumergió en la necesidad de representar su micro cosmos, alcanzando también la representación del mundo, construyendo una imagen personal de situaciones de la vida moderna que ha conectado con varios lectores, un proyecto que comenzó casi sin querer y culminó en algo respetable, un acto digno de la búsqueda interior de un artista.