Existe un encanto especial en las fotografías coloreadas a mano, y los japoneses fueron maestros de esta técnica. Si bien, desde mediados del siglo XIX, la fotografía ya era una práctica más o menos común en Occidente, y la posibilidad de capturar la imagen de algo por medio de la luz comenzaba a normalizarse, este naciente arte aún no alcanzaba una de sus más ansiadas metas: apoderarse del color.

Así, entre las muchas técnicas que surgieron para ello, nació la práctica de tratar las fotografías, una vez capturadas, coloreándolas a mano. El siglo XIX vio el desarrollo de una maestría innegable en este hermosos proceso artesanal, y el archipiélago japonés fue cuna de algunos de sus más espectaculares exponentes; uno de ellos fue Ogawa Kazumasa (1860-1929).

Kazumasa vivió la apertura de Japón al mundo exterior y la documentó en fotografías, volviéndose uno de los grandes pioneros de este arte en un país que, de haber estado cerrado al resto del mundo por siglos, se vio vertiginosamente anegado de todo lo extranjero, que llegó de forma súbita e irreversible. Tecnología, ciencia, artes y todo lo imaginable sacudieron entonces al país del sol naciente. Algunas de las fotografías más impresionantes y representativas de este profundo proceso histórico fueron obra de este maestro.

En la década de 1890, Kazumasa publicó Some Japanese Flowers (1894), colección de sus fotografías de flores coloreadas a mano de la que provienen las imágenes que mostramos a continuación. Poco después, éstas llegaron a Estados Unidos y se publicaron como parte del volumen Japan, Described and Illustrated by the Japanese (1897). Hoy, una buena selección de las imágenes de flores de Kazumasa está disponibles para todos, como parte del dominio público, en Public Domain Review.

“Por el misterio de la rosa, que prodiga color y que no lo ve” escribió Borges en su Otro poema de los dones, y es que la flor y su esencia no podrían mostrarse a cabalidad sin los tonos que delicadamente iluminan sus partes. Kazumasa supo eso y lo llevó a un lugar insospechado.

flores8
flores7
flores6
flores5
flores4
flores3
flores2
flores1
 

Imágenes: Public Domain Review

Existe un encanto especial en las fotografías coloreadas a mano, y los japoneses fueron maestros de esta técnica. Si bien, desde mediados del siglo XIX, la fotografía ya era una práctica más o menos común en Occidente, y la posibilidad de capturar la imagen de algo por medio de la luz comenzaba a normalizarse, este naciente arte aún no alcanzaba una de sus más ansiadas metas: apoderarse del color.

Así, entre las muchas técnicas que surgieron para ello, nació la práctica de tratar las fotografías, una vez capturadas, coloreándolas a mano. El siglo XIX vio el desarrollo de una maestría innegable en este hermosos proceso artesanal, y el archipiélago japonés fue cuna de algunos de sus más espectaculares exponentes; uno de ellos fue Ogawa Kazumasa (1860-1929).

Kazumasa vivió la apertura de Japón al mundo exterior y la documentó en fotografías, volviéndose uno de los grandes pioneros de este arte en un país que, de haber estado cerrado al resto del mundo por siglos, se vio vertiginosamente anegado de todo lo extranjero, que llegó de forma súbita e irreversible. Tecnología, ciencia, artes y todo lo imaginable sacudieron entonces al país del sol naciente. Algunas de las fotografías más impresionantes y representativas de este profundo proceso histórico fueron obra de este maestro.

En la década de 1890, Kazumasa publicó Some Japanese Flowers (1894), colección de sus fotografías de flores coloreadas a mano de la que provienen las imágenes que mostramos a continuación. Poco después, éstas llegaron a Estados Unidos y se publicaron como parte del volumen Japan, Described and Illustrated by the Japanese (1897). Hoy, una buena selección de las imágenes de flores de Kazumasa está disponibles para todos, como parte del dominio público, en Public Domain Review.

“Por el misterio de la rosa, que prodiga color y que no lo ve” escribió Borges en su Otro poema de los dones, y es que la flor y su esencia no podrían mostrarse a cabalidad sin los tonos que delicadamente iluminan sus partes. Kazumasa supo eso y lo llevó a un lugar insospechado.

flores8
flores7
flores6
flores5
flores4
flores3
flores2
flores1
 

Imágenes: Public Domain Review