La simple pregunta “¿qué ves a través de tu ventana durante la noche?” sirve como inicio para este cortometraje mudo de 1928, A Film Lesson in ‘Nature Study’: The Sky, que nos recuerda la importancia de tomar perspectiva de lo simple, en otras palabras, recuperar el asombro.

Cada uno de nosotros tiene un paisaje distinto del cielo nocturno al observar la noche por la ventana. En una época como la actual, donde el entretenimiento se ha vuelto una especie de religión, podemos recuperar la magia infantil de sentirnos parte de algo más grande con el simple acto de observar (o un pequeño telescopio que podemos construir en casa según las indicaciones de este filme).

¿Pero qué podemos ver en medio de esos brillos lejanos de astros que hace millones de años dejaron de brillar? Los antiguos dispusieron mapas basados en su imaginación: las constelaciones no son sino planos imaginarios, a través de los cuales se contaban historias de los dioses y los héroes.

Los avances científicos mejoraron nuestras capacidades de observación en muy poco tiempo, a pesar de que la luna, el sol y los demás astros poco hayan cambiado desde entonces. Los cuerpos celestes siguen estando tan lejos como siempre, pero gracias a nuestra capacidad de observación podemos centrarnos en el aquí y el ahora con este sencillo ejercicio.

 

 

 Imágenes: Public Domain Review

La simple pregunta “¿qué ves a través de tu ventana durante la noche?” sirve como inicio para este cortometraje mudo de 1928, A Film Lesson in ‘Nature Study’: The Sky, que nos recuerda la importancia de tomar perspectiva de lo simple, en otras palabras, recuperar el asombro.

Cada uno de nosotros tiene un paisaje distinto del cielo nocturno al observar la noche por la ventana. En una época como la actual, donde el entretenimiento se ha vuelto una especie de religión, podemos recuperar la magia infantil de sentirnos parte de algo más grande con el simple acto de observar (o un pequeño telescopio que podemos construir en casa según las indicaciones de este filme).

¿Pero qué podemos ver en medio de esos brillos lejanos de astros que hace millones de años dejaron de brillar? Los antiguos dispusieron mapas basados en su imaginación: las constelaciones no son sino planos imaginarios, a través de los cuales se contaban historias de los dioses y los héroes.

Los avances científicos mejoraron nuestras capacidades de observación en muy poco tiempo, a pesar de que la luna, el sol y los demás astros poco hayan cambiado desde entonces. Los cuerpos celestes siguen estando tan lejos como siempre, pero gracias a nuestra capacidad de observación podemos centrarnos en el aquí y el ahora con este sencillo ejercicio.

 

 

 Imágenes: Public Domain Review