Joseph Campbell fue un mitólogo erudito en las historias primigenias de muy diversas culturas del globo. En él se daban cita el conocimiento y la sabiduría en un raro arquetipo de académico chamán, y su legado intelectual quedó contenido en los niveles de lectura de su bestseller El héroe de las mil caras, impreso por primera vez en 1949. Un recorrido a través de las variaciones y vasos comunicantes del monomito, el patrón narrativo presente entre las mitologías del mundo, que puede resumirse en las fases de Separación, Iniciación y Retorno.

A pesar de ser una investigación en religiones comparadas con un sólido rigor metodológico, la obra fue interpretada también como una introducción al psicoanálisis jungiano y como un manual de autoanálisis para principiantes. Esta veta fue explotada en una entrevista de 1985 entre Campbell y el periodista Bill Moyers, en el rancho Skywalker, propiedad de George Lucas. Este dato será relevante unas líneas adelante.

De las 24 horas de material de grabación, la cadena pública de televisión PBS extrajo los seis capítulos de la serie The Power of Myth, editada y aumentada unos años después. En la serie, Campbell opinaba sobre toda clase de temas contemporáneos y de interés general, que según se mire pueden parecer triviales o trascendentales: el destino, el deber, la vida, la muerte y, sobre todo, el gozo.

Las ideas de Campbell implican que los héroes de la Ilíada homérica, los protagonistas de Star Wars y las narrativas personales de la gente comparten estructuras de repetición y ruptura comunes, y que el gozo y el sufrimiento de la modernidad provienen de una falta primordial de sentido en la vida (un diagnóstico analizado también por Victor Frankl). Para Campbell, este sentido podía comprenderse a través de la tríada sánscrita Sat, Chit, Ananda: Ser, Conciencia y Éxtasis. En palabras de Campbell:

Ananda significa alegría o éxtasis. Pensé, ‘no sé si mi conciencia es conciencia realmente o no; no sé si mi ser es mi ser realmente o no; pero sé dónde está mi éxtasis. Así que permítanme conservar mi éxtasis, y eso me llevará tanto a mi conciencia como a mi ser.” Pienso que funcionó.

Se trata de una filosofía práctica que encuentra su centro en el gozo del hacer, en la experiencia del estar aquí. No importa nuestra nacionalidad o contexto concreto de existencia, siempre enfrentamos un elemento de incertidumbre, y nuestra manera de formular respuestas concretas no es sino vivir en el lugar que te corresponde.

Si persigues tu gozo te colocas en una suerte de camino que ha estado ahí todo el tiempo, esperándote, y la vida que debes vivir es la que estás viviendo. Cuando puedes ver eso, comienzas a toparte con gente del área de tu éxtasis, y te abren las puertas. Quiero decir, sigue tu éxtasis y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde no sabías que iban a estar.

El héroe es aquel que deja lo conocido y se enfrenta a lo desconocido, sabiendo que esa llamada era solamente para él. ¿Eso significa que para ser “héroes” del relato de nuestra vida debemos aprender a vivir con las condiciones del mundo actual? ¿Conformarnos con “esto”? ¿Con esta realidad? En absoluto: el héroe es justamente aquel que se atreve a rebelarse contra su realidad concreta para aprender a transformarla en lo concreto y práctico, no solamente buscando su propio beneficio. De este modo “la aventura es su única recompensa” porque aprendemos a actuar según nosotros, “no según tu padre o según tu madre… La vida te puede secar si no te encuentra en tu propia aventura.” Y si todo falla y te ves en la necesidad de reinventarte y resurgir de las cenizas, sin identidad, “si permaneces en el centro y no obtienes nada de dinero, aún tendrás tu Éxtasis:”

Joseph Campbell fue un mitólogo erudito en las historias primigenias de muy diversas culturas del globo. En él se daban cita el conocimiento y la sabiduría en un raro arquetipo de académico chamán, y su legado intelectual quedó contenido en los niveles de lectura de su bestseller El héroe de las mil caras, impreso por primera vez en 1949. Un recorrido a través de las variaciones y vasos comunicantes del monomito, el patrón narrativo presente entre las mitologías del mundo, que puede resumirse en las fases de Separación, Iniciación y Retorno.

A pesar de ser una investigación en religiones comparadas con un sólido rigor metodológico, la obra fue interpretada también como una introducción al psicoanálisis jungiano y como un manual de autoanálisis para principiantes. Esta veta fue explotada en una entrevista de 1985 entre Campbell y el periodista Bill Moyers, en el rancho Skywalker, propiedad de George Lucas. Este dato será relevante unas líneas adelante.

De las 24 horas de material de grabación, la cadena pública de televisión PBS extrajo los seis capítulos de la serie The Power of Myth, editada y aumentada unos años después. En la serie, Campbell opinaba sobre toda clase de temas contemporáneos y de interés general, que según se mire pueden parecer triviales o trascendentales: el destino, el deber, la vida, la muerte y, sobre todo, el gozo.

Las ideas de Campbell implican que los héroes de la Ilíada homérica, los protagonistas de Star Wars y las narrativas personales de la gente comparten estructuras de repetición y ruptura comunes, y que el gozo y el sufrimiento de la modernidad provienen de una falta primordial de sentido en la vida (un diagnóstico analizado también por Victor Frankl). Para Campbell, este sentido podía comprenderse a través de la tríada sánscrita Sat, Chit, Ananda: Ser, Conciencia y Éxtasis. En palabras de Campbell:

Ananda significa alegría o éxtasis. Pensé, ‘no sé si mi conciencia es conciencia realmente o no; no sé si mi ser es mi ser realmente o no; pero sé dónde está mi éxtasis. Así que permítanme conservar mi éxtasis, y eso me llevará tanto a mi conciencia como a mi ser.” Pienso que funcionó.

Se trata de una filosofía práctica que encuentra su centro en el gozo del hacer, en la experiencia del estar aquí. No importa nuestra nacionalidad o contexto concreto de existencia, siempre enfrentamos un elemento de incertidumbre, y nuestra manera de formular respuestas concretas no es sino vivir en el lugar que te corresponde.

Si persigues tu gozo te colocas en una suerte de camino que ha estado ahí todo el tiempo, esperándote, y la vida que debes vivir es la que estás viviendo. Cuando puedes ver eso, comienzas a toparte con gente del área de tu éxtasis, y te abren las puertas. Quiero decir, sigue tu éxtasis y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde no sabías que iban a estar.

El héroe es aquel que deja lo conocido y se enfrenta a lo desconocido, sabiendo que esa llamada era solamente para él. ¿Eso significa que para ser “héroes” del relato de nuestra vida debemos aprender a vivir con las condiciones del mundo actual? ¿Conformarnos con “esto”? ¿Con esta realidad? En absoluto: el héroe es justamente aquel que se atreve a rebelarse contra su realidad concreta para aprender a transformarla en lo concreto y práctico, no solamente buscando su propio beneficio. De este modo “la aventura es su única recompensa” porque aprendemos a actuar según nosotros, “no según tu padre o según tu madre… La vida te puede secar si no te encuentra en tu propia aventura.” Y si todo falla y te ves en la necesidad de reinventarte y resurgir de las cenizas, sin identidad, “si permaneces en el centro y no obtienes nada de dinero, aún tendrás tu Éxtasis:”

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