Veinte metros de hilo de algodón tejido, un enorme homenaje al mundo natural, una nueva y espectacular pieza del artista brasileño Ernesto Neto: todo eso es Gaia Mother Tree. Una calidad esencialmente sensorial está entre las características que han definido la obra del carioca, así como el hecho de que muchas de sus piezas están hechas para habitar espacios públicos muy concurridos lo que les da, no solamente un espíritu generoso, sino que las convierte en contenedores de información relevante para el ámbito social. En el intrincado interior de este árbol ya se han organizado conciertos, pláticas y talleres.

Creado con el apoyo de la Fondation Beyeler este árbol, mitad verde y mitad anaranjado, es un oasis en el tiempo que habita la estación de trenes de Zurich en Suiza. Su creación implicó el trabajo de 27 personas que tejieron a mano durante semanas haciendo crochet (inteligente técnica, capaz de refutar a Euclides y hacer frente al calentamiento global). La escultura se cimienta sobre una frágil estructura que puede ser tocada por quienes pasan junto a ella, una invitación a conectar con el sentido del tacto. Además, Neto colocó casi 600 kilogramos de especias pulverizadas —cúrcuma, clavo, comino y pimienta negra— que desprenden un olor especial, otra de sus cautivadoras características y una forma de atraer la mente de su audiencia al tiempo presente, una especie de meditación olfativa.

Este trabajo fue inspirado por la conexión espiritual con la naturaleza descrita y practicada por la cultura Huni Kuin, pueblo proveniente del occidente del Amazonas con quien Neto ha trabajado desde 2013; sus valores, su sentido de comunidad y su trabajo artesanal han sido inspiración para el artista brasileño en sus obras más recientes.

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“Una obra de arte es un poema. Se trata de un espacio público, pero esta obra es sobre la intimidad. Es una pieza enorme pero todo proviene de un nudo tras otro”, explica Neto en un video sobre esta impresionante instalación. Así, la capacidad paradójica de la escultura es develada: su capacidad para enfrentar lo masivo y lo íntimo, lo enorme y lo pequeño, el mundo natural y el entorno urbano.

Una escultura hecha de nudos, Gaia Mother Tree es un imponente árbol de 20 metros, una instalación temporal cuya existencia es una invitación a desacelerar el paso, el tiempo, a respirar, a ver hacia afuera dentro de un contexto regido por los relojes, las llegadas, las partidas y los horarios.

 

 

 

Imágenes: Fondation Beyeler

Veinte metros de hilo de algodón tejido, un enorme homenaje al mundo natural, una nueva y espectacular pieza del artista brasileño Ernesto Neto: todo eso es Gaia Mother Tree. Una calidad esencialmente sensorial está entre las características que han definido la obra del carioca, así como el hecho de que muchas de sus piezas están hechas para habitar espacios públicos muy concurridos lo que les da, no solamente un espíritu generoso, sino que las convierte en contenedores de información relevante para el ámbito social. En el intrincado interior de este árbol ya se han organizado conciertos, pláticas y talleres.

Creado con el apoyo de la Fondation Beyeler este árbol, mitad verde y mitad anaranjado, es un oasis en el tiempo que habita la estación de trenes de Zurich en Suiza. Su creación implicó el trabajo de 27 personas que tejieron a mano durante semanas haciendo crochet (inteligente técnica, capaz de refutar a Euclides y hacer frente al calentamiento global). La escultura se cimienta sobre una frágil estructura que puede ser tocada por quienes pasan junto a ella, una invitación a conectar con el sentido del tacto. Además, Neto colocó casi 600 kilogramos de especias pulverizadas —cúrcuma, clavo, comino y pimienta negra— que desprenden un olor especial, otra de sus cautivadoras características y una forma de atraer la mente de su audiencia al tiempo presente, una especie de meditación olfativa.

Este trabajo fue inspirado por la conexión espiritual con la naturaleza descrita y practicada por la cultura Huni Kuin, pueblo proveniente del occidente del Amazonas con quien Neto ha trabajado desde 2013; sus valores, su sentido de comunidad y su trabajo artesanal han sido inspiración para el artista brasileño en sus obras más recientes.

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“Una obra de arte es un poema. Se trata de un espacio público, pero esta obra es sobre la intimidad. Es una pieza enorme pero todo proviene de un nudo tras otro”, explica Neto en un video sobre esta impresionante instalación. Así, la capacidad paradójica de la escultura es develada: su capacidad para enfrentar lo masivo y lo íntimo, lo enorme y lo pequeño, el mundo natural y el entorno urbano.

Una escultura hecha de nudos, Gaia Mother Tree es un imponente árbol de 20 metros, una instalación temporal cuya existencia es una invitación a desacelerar el paso, el tiempo, a respirar, a ver hacia afuera dentro de un contexto regido por los relojes, las llegadas, las partidas y los horarios.

 

 

 

Imágenes: Fondation Beyeler