I am awaiting
perpetually and forever
a renaissance of wonder

Lawrence Ferlinghetti hoy tiene 96 años y sigue viviendo en San Francisco, ciudad en la que fundó la insigne librería y editorial City Lights, que publicó a sus amigos y compañeros de aventura como Allen Ginsberg y su “Howl”, en ese momento dorado de la lírica estadounidense que hoy conocemos como la generación beat. Fue precisamente la publicación de “Howl” en 1956 la que dio a conocer a los escritores del movimiento beat al resto del país, pues Ferlinghetti fue arrestado poco después bajo cargos de obscenidad, y el juicio que siguió atrajo atención desmedida hacia ellos. Este caso fue una piedra angular de la Primera Enmienda, que estableció un precedente legal para la publicación de obras controversiales con importancia social.

Pero además de ser el último sobreviviente de los beatnicks, de haber sido una figura esencial en la literatura para la instauración legal de la Primera Enmienda y de haber moldeado la figura del poeta en el mundo (redimió, entre otras cosas, a la poesía de las torres de marfil de la academia y la ofreció en su librería como una experiencia compartida con gente ordinaria), Ferlinghetti es un magnífico poeta. Creó una forma poética que es deleitablemente retórica y socialmente vital. Al tiempo que toca temas como la anarquía y la corrupción masiva cree fervientemente, y sobre todo, en lo surreal y la maravilla del mundo. Baste leer su antología A Coney Island of the Mind.

El poeta ha grabado muchos de sus mejores poemas (que se pueden adquirir aquí), de los cuales compartimos algunos que son altamente recomendables para escuchar alguna mañana o alguna tarde que requiera de música y buen humor. Disfruta.

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a renaissance of wonder

Lawrence Ferlinghetti hoy tiene 96 años y sigue viviendo en San Francisco, ciudad en la que fundó la insigne librería y editorial City Lights, que publicó a sus amigos y compañeros de aventura como Allen Ginsberg y su “Howl”, en ese momento dorado de la lírica estadounidense que hoy conocemos como la generación beat. Fue precisamente la publicación de “Howl” en 1956 la que dio a conocer a los escritores del movimiento beat al resto del país, pues Ferlinghetti fue arrestado poco después bajo cargos de obscenidad, y el juicio que siguió atrajo atención desmedida hacia ellos. Este caso fue una piedra angular de la Primera Enmienda, que estableció un precedente legal para la publicación de obras controversiales con importancia social.

Pero además de ser el último sobreviviente de los beatnicks, de haber sido una figura esencial en la literatura para la instauración legal de la Primera Enmienda y de haber moldeado la figura del poeta en el mundo (redimió, entre otras cosas, a la poesía de las torres de marfil de la academia y la ofreció en su librería como una experiencia compartida con gente ordinaria), Ferlinghetti es un magnífico poeta. Creó una forma poética que es deleitablemente retórica y socialmente vital. Al tiempo que toca temas como la anarquía y la corrupción masiva cree fervientemente, y sobre todo, en lo surreal y la maravilla del mundo. Baste leer su antología A Coney Island of the Mind.

El poeta ha grabado muchos de sus mejores poemas (que se pueden adquirir aquí), de los cuales compartimos algunos que son altamente recomendables para escuchar alguna mañana o alguna tarde que requiera de música y buen humor. Disfruta.

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