Elaborar archivos es quizá una de las tareas más nobles en la labor de preservar la memoria de la humanidad, sobre todo en una época como la nuestra en que la tecnología contemporánea ha detonado al menos dos labores paralelas: digitalizar y compartir. Esto es, transformar tantos archivos materiales como sea posible en archivos digitales y, por otro lado, poner esto a disposición de un público amplio por medio de Internet.

El proceso para cumplir dichos objetivos no es sencillo, pues suele involucrar una gran cantidad de recursos, de todo tipo, pero una vez completada la tarea, la satisfacción es amplia, pues siempre que se suma un archivo digital al mundo de Internet es un poco como si se agregara un tomo invaluable a la vasta biblioteca de información ya existente. Sin embargo, es necesario revisar continuamente estos materiales, para evitar que las joyas se pierdan entre la paja.

En ese espíritu compartimos una breve semblanza de los trabajos de digitalización de archivos más importantes que culminaron en 2017, proveniente del sitio Atlas Obscura.

Colección de fotografía de la Biblioteca Pública de Los Ángeles

Casi 6 mil fotografías provenientes del archivo del diario Valley Times, que se publicó entre 1946 y 1965, enriquecen ahora la memoria de la Biblioteca Pública de los Ángeles.

Biblioteca Pública de Nueva York

En 2017, esta emblemática institución cultural estadounidense auspició y acogió la digitalización de libros publicados entre 1930 y 1960, identificados por la bibliotecaria y Augusta Baker en 1946 y clasificados en una bibliografía especial. Su rasgo distintivo es que se trata de obras poco conocidas y pertenecientes o alusivas a la población afroamericana.

Academia de Medicina de Nueva York

Entre los logros más sorprendentes de este año en materia de digitalización se encuentra el manuscrito Chirurgia magna, una obra del siglo XIV primorosamente elaborada en la que su autor, el cirujano Guy de Chauliac, quiso verter todo el saber médico de su época.

Sojourner Truth

Sojourner Truth fue una de las primeras activistas en favor de los derechos de las mujeres, además de abolicionista. Su retrato fotográfico, tomado en 1863, se encuentra ahora en los archivos digitalizados de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Colección James L. “Rusty” Hevelin

Una de las colecciones más excéntricas de esta lista: fanzines de ciencia ficción publicados en Estados Unidos a mediados del siglo XX, con algunos ejemplares del género del terror y conservados con entusiasmo por James L. “Rusty” Hevelin. Tras la muerte de Hevelin, la Universidad de Iowa compró su colección y, aunque encontró algunas dificultades para digitalizarla, al final fue gracias a la labor voluntaria de estudiantes de Historia y otras personas interesadas que fue posible completar la labor.

Archivo Gabriel García Márquez

Tan sólo tres años después de su muerte, el archivo personal de Gabriel García Márquez se encuentra ya digitalizado y accesible en línea gracias, por un lado, a la familia del escritor y, por otro, a la diligencia del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas. Por parte de la familia, la venta de los documentos de García Márquez –manuscritos, cuadernos, pasaportes, cartas, etcétera– tuvo como condición que la institución que los adquiriera se comprometiera a ponerlo al alcance del público interesado.

 

 

Imagen: Creative Commons.

Elaborar archivos es quizá una de las tareas más nobles en la labor de preservar la memoria de la humanidad, sobre todo en una época como la nuestra en que la tecnología contemporánea ha detonado al menos dos labores paralelas: digitalizar y compartir. Esto es, transformar tantos archivos materiales como sea posible en archivos digitales y, por otro lado, poner esto a disposición de un público amplio por medio de Internet.

El proceso para cumplir dichos objetivos no es sencillo, pues suele involucrar una gran cantidad de recursos, de todo tipo, pero una vez completada la tarea, la satisfacción es amplia, pues siempre que se suma un archivo digital al mundo de Internet es un poco como si se agregara un tomo invaluable a la vasta biblioteca de información ya existente. Sin embargo, es necesario revisar continuamente estos materiales, para evitar que las joyas se pierdan entre la paja.

En ese espíritu compartimos una breve semblanza de los trabajos de digitalización de archivos más importantes que culminaron en 2017, proveniente del sitio Atlas Obscura.

Colección de fotografía de la Biblioteca Pública de Los Ángeles

Casi 6 mil fotografías provenientes del archivo del diario Valley Times, que se publicó entre 1946 y 1965, enriquecen ahora la memoria de la Biblioteca Pública de los Ángeles.

Biblioteca Pública de Nueva York

En 2017, esta emblemática institución cultural estadounidense auspició y acogió la digitalización de libros publicados entre 1930 y 1960, identificados por la bibliotecaria y Augusta Baker en 1946 y clasificados en una bibliografía especial. Su rasgo distintivo es que se trata de obras poco conocidas y pertenecientes o alusivas a la población afroamericana.

Academia de Medicina de Nueva York

Entre los logros más sorprendentes de este año en materia de digitalización se encuentra el manuscrito Chirurgia magna, una obra del siglo XIV primorosamente elaborada en la que su autor, el cirujano Guy de Chauliac, quiso verter todo el saber médico de su época.

Sojourner Truth

Sojourner Truth fue una de las primeras activistas en favor de los derechos de las mujeres, además de abolicionista. Su retrato fotográfico, tomado en 1863, se encuentra ahora en los archivos digitalizados de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Colección James L. “Rusty” Hevelin

Una de las colecciones más excéntricas de esta lista: fanzines de ciencia ficción publicados en Estados Unidos a mediados del siglo XX, con algunos ejemplares del género del terror y conservados con entusiasmo por James L. “Rusty” Hevelin. Tras la muerte de Hevelin, la Universidad de Iowa compró su colección y, aunque encontró algunas dificultades para digitalizarla, al final fue gracias a la labor voluntaria de estudiantes de Historia y otras personas interesadas que fue posible completar la labor.

Archivo Gabriel García Márquez

Tan sólo tres años después de su muerte, el archivo personal de Gabriel García Márquez se encuentra ya digitalizado y accesible en línea gracias, por un lado, a la familia del escritor y, por otro, a la diligencia del Harry Ransom Center de la Universidad de Texas. Por parte de la familia, la venta de los documentos de García Márquez –manuscritos, cuadernos, pasaportes, cartas, etcétera– tuvo como condición que la institución que los adquiriera se comprometiera a ponerlo al alcance del público interesado.

 

 

Imagen: Creative Commons.