Una lista de cosas por hacer, en su profunda sencillez, puede decir mucho de alguien. Como la de Leonardo Da Vinci, la de Johnny Cash, el rasposo genio de Arkansas, nos revela atisbos de una sensibilidad incandescente.

En algún momento de su vida, Cash escribió un listado que tituló título “¡Cosas que hacer hoy!”, compuesto por recordatorios que van desde tareas cotidianas, como orinar o comer, hasta misiones más románticas, por ejemplo visitar a su madre y besar a su esposa (además de, por supuesto, evitar besar a alguien más). El ejercicio de Cash evidencia esa eterna lucha entre el deber ser y la atracción por el caos, la misma que casi todos experimentamos y que proyecta nuestros respectivos retratos íntimos.  

Llama la atención la simpleza de los hábitos que Cash quería impregnar a su vida. Nos recuerda a la poesía de lo mundano o lo estético de la supervivencia, pero también abre la posibilidad de la burla y el humor, la ironía auto-infligida, en cuyo caso esta lista no brilla menos.

Las cartografías personales, sean listados de “cosas por hacer” cada día, diarios retrospectivos o un recuento de los sueños, pueden ser herramientas valiosas para quien navega la existencia. Por ser una probable ruta hacia el corazón de este personaje, y para deleitarnos con sus coordenadas minimalistas, quisimos compartir esta versión de Cash:

1.     No fumar

2.     Besar a June

3.     No besar a nadie más

4.     Toser

5.     Orinar

6.     Comer

7.     No comer demasiado

8.     Preocuparme

9.     Visitar a mamá

10.  Practicar piano

NOTAS: no escribir notas

Imagen: Dominio público

Una lista de cosas por hacer, en su profunda sencillez, puede decir mucho de alguien. Como la de Leonardo Da Vinci, la de Johnny Cash, el rasposo genio de Arkansas, nos revela atisbos de una sensibilidad incandescente.

En algún momento de su vida, Cash escribió un listado que tituló título “¡Cosas que hacer hoy!”, compuesto por recordatorios que van desde tareas cotidianas, como orinar o comer, hasta misiones más románticas, por ejemplo visitar a su madre y besar a su esposa (además de, por supuesto, evitar besar a alguien más). El ejercicio de Cash evidencia esa eterna lucha entre el deber ser y la atracción por el caos, la misma que casi todos experimentamos y que proyecta nuestros respectivos retratos íntimos.  

Llama la atención la simpleza de los hábitos que Cash quería impregnar a su vida. Nos recuerda a la poesía de lo mundano o lo estético de la supervivencia, pero también abre la posibilidad de la burla y el humor, la ironía auto-infligida, en cuyo caso esta lista no brilla menos.

Las cartografías personales, sean listados de “cosas por hacer” cada día, diarios retrospectivos o un recuento de los sueños, pueden ser herramientas valiosas para quien navega la existencia. Por ser una probable ruta hacia el corazón de este personaje, y para deleitarnos con sus coordenadas minimalistas, quisimos compartir esta versión de Cash:

1.     No fumar

2.     Besar a June

3.     No besar a nadie más

4.     Toser

5.     Orinar

6.     Comer

7.     No comer demasiado

8.     Preocuparme

9.     Visitar a mamá

10.  Practicar piano

NOTAS: no escribir notas

Imagen: Dominio público