Susanne Jaschko era curadora del programa para el festival Pixalache en Helsinski, en su edición del 2011, en donde se discutían los alcances del mapeo de información en la actualidad, cuando decidió subir un texto a su blog sobre el uso de la información personal y la falta de transparencia por parte de bancos, gobiernos, compañías de teléfonos con las bases de datos que contienen datos confidenciales.

A Jaschko le preocupa el uso y abuso de la información personal por parte de terceros. Además, opina que si bien la información es un bien público, falta apropiarse de ella, traducirla a otros espacios fuera de los lugares comunes en los cuales suele insertarse, como los infográficos.

El resultado de la problematización de Jaschko fue la alianza con Moritz Stefaner para crear el Open Data Cooking Workshop, un taller fundado con la intención de trasladar datos poblacionales en lentejas o la tasa de suicidio de una ciudad en un cocktail.

La idea es representar los datos de una manera distinta a la usual. En el taller se exhorta a los participantes a escoger un tema, desarrollarlo y después cuestionarse si realmente se comprometieron a la hora de crear su platillo, si cada ingrediente era acorde a los principios visuales que pretendían realizar desde un principio.

El taller no es la primera invitación de este tipo. Ya el Art Hack en Londres lanzó el reto a un centenar de artistas para crear lo que desearan con datos públicos.

Concretamente, lo que pretenden acciones como las mencionadas anteriormente, es apoderarse de manera tangible de la información pública, experimentar con ella de forma lúdica en actos subversivos para poner en entredicho las ventajas y los riesgos de la era de la información. Si la información es un bien público, es susceptible de ser transformada por cualquiera, en lo que sea. Una vez más, la imaginación es el límite.

Susanne Jaschko era curadora del programa para el festival Pixalache en Helsinski, en su edición del 2011, en donde se discutían los alcances del mapeo de información en la actualidad, cuando decidió subir un texto a su blog sobre el uso de la información personal y la falta de transparencia por parte de bancos, gobiernos, compañías de teléfonos con las bases de datos que contienen datos confidenciales.

A Jaschko le preocupa el uso y abuso de la información personal por parte de terceros. Además, opina que si bien la información es un bien público, falta apropiarse de ella, traducirla a otros espacios fuera de los lugares comunes en los cuales suele insertarse, como los infográficos.

El resultado de la problematización de Jaschko fue la alianza con Moritz Stefaner para crear el Open Data Cooking Workshop, un taller fundado con la intención de trasladar datos poblacionales en lentejas o la tasa de suicidio de una ciudad en un cocktail.

La idea es representar los datos de una manera distinta a la usual. En el taller se exhorta a los participantes a escoger un tema, desarrollarlo y después cuestionarse si realmente se comprometieron a la hora de crear su platillo, si cada ingrediente era acorde a los principios visuales que pretendían realizar desde un principio.

El taller no es la primera invitación de este tipo. Ya el Art Hack en Londres lanzó el reto a un centenar de artistas para crear lo que desearan con datos públicos.

Concretamente, lo que pretenden acciones como las mencionadas anteriormente, es apoderarse de manera tangible de la información pública, experimentar con ella de forma lúdica en actos subversivos para poner en entredicho las ventajas y los riesgos de la era de la información. Si la información es un bien público, es susceptible de ser transformada por cualquiera, en lo que sea. Una vez más, la imaginación es el límite.

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