La psicogeografía inauguró una manera de reclamar el mundo de regreso al cuerpo. El concepto de la dérive: —esa “técnica de locomoción urbana en la que uno camina guiado enteramente por los sentimientos evocados por lo que le rodea”— no es nada más que la marea del cuerpo. La deriva es nuestra nave suelta en el mar capitalino. Pero la deriva no es fácil cuando conocemos bien una ciudad: tendemos a ir por los mismos lugares, por el mismo lado de la acera, y buscamos (a veces sin saberlo) las mismas referencias. De ahí que Walter Benjamin observara que “perder el rumbo en una ciudad como se quien se pierde en un bosque, requiere aprendizaje”.

Recientemente, el concepto de la dérive adquirió nueva vida a través de la tecnología. Los situacionistas de hoy son diseñadores de aplicaciones que buscan transformar ciudades en bosques para perdernos. De esta manera, los citadinos podemos articularnos, conciliarnos con nuestra ciudad de maneras extrañas y nuevas y volver a sentirla con la marea del cuerpo.

Las siguientes son tres aplicaciones diseñadas para extraviarnos dentro de territorios familiares. Siempre se debe tener en mente, sin embargo, que la manera óptima de perderse no es con un teléfono móvil en la mano que requiera de nuestra atención cada dos minutos; pero hay belleza en la tecnología, y estas aplicaciones son una buena manera de aprender a perderse.

Drift:

De Broken City Lab, Drift guía a caminantes “usando instrucciones ensambladas aleatoriamente”. Cada instrucción te pedirá que te muevas en una dirección específica y, usando la brújula, que busques algo normalmente oculto en las experiencias cotidianas. Te muestra grafitis detrás de enredaderas, por ejemplo, o puertas con grabados excepcionales que normalmente pasarías por alto. Así, Drift “desfamiliariza” tu barrio y te entrega signos visuales que se volverán significativos en tu mente cuando pienses en una calle específica.

Serendipitor:

Esta aplicación está diseñada para “introducir pequeñas demoras y desplazamientos menores en una ruta completamente eficiente”. Sólo tienes que introducir un punto de partida y un destino y te da “instrucciones para moverte y actuar, inspiradas por Fluxus, Vito Acconci y Yoko Ono, entre otros”.

Random GPS

Se trata de un sistema de navegación para el auto que comienza a dar direcciones el instante en que lo activas, y no puede ser intervenido para cambiar su curso una vez echado a andar. Random GPS “te lleva alrededor del mundo en un viaje sin fin, determinado aleatoriamente y constantemente recalculado”.

La psicogeografía inauguró una manera de reclamar el mundo de regreso al cuerpo. El concepto de la dérive: —esa “técnica de locomoción urbana en la que uno camina guiado enteramente por los sentimientos evocados por lo que le rodea”— no es nada más que la marea del cuerpo. La deriva es nuestra nave suelta en el mar capitalino. Pero la deriva no es fácil cuando conocemos bien una ciudad: tendemos a ir por los mismos lugares, por el mismo lado de la acera, y buscamos (a veces sin saberlo) las mismas referencias. De ahí que Walter Benjamin observara que “perder el rumbo en una ciudad como se quien se pierde en un bosque, requiere aprendizaje”.

Recientemente, el concepto de la dérive adquirió nueva vida a través de la tecnología. Los situacionistas de hoy son diseñadores de aplicaciones que buscan transformar ciudades en bosques para perdernos. De esta manera, los citadinos podemos articularnos, conciliarnos con nuestra ciudad de maneras extrañas y nuevas y volver a sentirla con la marea del cuerpo.

Las siguientes son tres aplicaciones diseñadas para extraviarnos dentro de territorios familiares. Siempre se debe tener en mente, sin embargo, que la manera óptima de perderse no es con un teléfono móvil en la mano que requiera de nuestra atención cada dos minutos; pero hay belleza en la tecnología, y estas aplicaciones son una buena manera de aprender a perderse.

Drift:

De Broken City Lab, Drift guía a caminantes “usando instrucciones ensambladas aleatoriamente”. Cada instrucción te pedirá que te muevas en una dirección específica y, usando la brújula, que busques algo normalmente oculto en las experiencias cotidianas. Te muestra grafitis detrás de enredaderas, por ejemplo, o puertas con grabados excepcionales que normalmente pasarías por alto. Así, Drift “desfamiliariza” tu barrio y te entrega signos visuales que se volverán significativos en tu mente cuando pienses en una calle específica.

Serendipitor:

Esta aplicación está diseñada para “introducir pequeñas demoras y desplazamientos menores en una ruta completamente eficiente”. Sólo tienes que introducir un punto de partida y un destino y te da “instrucciones para moverte y actuar, inspiradas por Fluxus, Vito Acconci y Yoko Ono, entre otros”.

Random GPS

Se trata de un sistema de navegación para el auto que comienza a dar direcciones el instante en que lo activas, y no puede ser intervenido para cambiar su curso una vez echado a andar. Random GPS “te lleva alrededor del mundo en un viaje sin fin, determinado aleatoriamente y constantemente recalculado”.

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