La Geometría es una fascinante rama de las Matemáticas dedicada a explorar la interacción entre figuras y espacios. Su origen data del segundo milenio antes de nuestra época, ligado a las culturas egipcia y mesopotámica. Trece siglos después, su estudio floreció en la antigua Grecia y fue espectacularmente cultivado por múltiples filósofos y pensadores, en particular por el lúcido Pitágoras.

Con el tiempo, esta vertiente matemática se consolidó como una de las más exquisitas, ya que además de permitir el desarrollo de innumerables principios prácticos, también se ligó de manera íntima con un cauce de manifestaciones estéticas y de diagramas sacros.

En un plano formal, la Geometría Sagrada se refiere a la aplicación de principios geométricos en contextos religiosos; por ejemplo, los patrones que definen formas y dimensiones en altares, catedrales y otros elementos. Sin embargo, en un plano quizá menos ortodoxo pero mucho más sensible, al hablar de geometría sagrada podemos también referirnos a ese caudal de ritmos y patrones impresos en la perfección estética del universo que nos rodea, ya sea en formaciones astrales, rizomas, estructuras minerales o en nuestra propia genética.

El arte de la Geometría Sagrada toma como guía estos decretos de la perfección natural para replicarlos en una especie de eco matemático de sublime estética sobre obras diversas. Dos de los ejemplos más cautivadores surgieron en la cultura budista y en la cultura europea medieval.

El primero de los casos es el mandala: compleja configuración geométrica que narra o representa diversos fenómenos de la historia humana, de su relación con las divinidades o del diseño del cosmos (entre otros). Estos coloridos diagramas —que Carl Gustav Jung introdujo a Occidente con fines terapéuticos— destacan por su construcción de alegorías mediante una impecable segmentación del espacio.

El segundo caso es el arte gótico Europeo de finales del medievo. Ya fuera por medio de majestuosos rosetones, de la etérea arquitectura de las catedrales o de trascendentales laberintos, el arte gótico estableció una privilegiada relación con los principales preceptos de esta materia.

Pero más allá de este par de manifestaciones, lo cierto es que la geometría sagrada es un lenguaje que invariablemente hace presencia en la semiótica de todas las grandes tradiciones espirituales: en el Judaísmo, mediante el Sephirot o Árbol de la Vida, en la cultura celta con el Libro de Kells, en China con los hexagramas del I Ching e incluso con el ying yang, o en el diseño de distintas pirámides de los Mayas, las cuales se encontraban alineadas con la cartografía del cosmos.

Para entender a fondo este apasionante fenómeno, tal vez lo más recomendable sea comenzar con la observación consciente de la naturaleza y de sus formas —incluso empezando por observar tu propio iris. A continuación te recomendamos repasar obras de arte sacro creado en cualquiera de las grandes tradiciones. Si después de llevar a cabo estos dos pasos deseas aún profundizar más, entonces sugerimos consultar los siguientes libros: How the World Is Made: The Story of Creation According to Sacred Geometry y The Dimensions of Paradise: Sacred Geometry, Ancient Science, and the Heavenly Order on Earth.

La Geometría es una fascinante rama de las Matemáticas dedicada a explorar la interacción entre figuras y espacios. Su origen data del segundo milenio antes de nuestra época, ligado a las culturas egipcia y mesopotámica. Trece siglos después, su estudio floreció en la antigua Grecia y fue espectacularmente cultivado por múltiples filósofos y pensadores, en particular por el lúcido Pitágoras.

Con el tiempo, esta vertiente matemática se consolidó como una de las más exquisitas, ya que además de permitir el desarrollo de innumerables principios prácticos, también se ligó de manera íntima con un cauce de manifestaciones estéticas y de diagramas sacros.

En un plano formal, la Geometría Sagrada se refiere a la aplicación de principios geométricos en contextos religiosos; por ejemplo, los patrones que definen formas y dimensiones en altares, catedrales y otros elementos. Sin embargo, en un plano quizá menos ortodoxo pero mucho más sensible, al hablar de geometría sagrada podemos también referirnos a ese caudal de ritmos y patrones impresos en la perfección estética del universo que nos rodea, ya sea en formaciones astrales, rizomas, estructuras minerales o en nuestra propia genética.

El arte de la Geometría Sagrada toma como guía estos decretos de la perfección natural para replicarlos en una especie de eco matemático de sublime estética sobre obras diversas. Dos de los ejemplos más cautivadores surgieron en la cultura budista y en la cultura europea medieval.

El primero de los casos es el mandala: compleja configuración geométrica que narra o representa diversos fenómenos de la historia humana, de su relación con las divinidades o del diseño del cosmos (entre otros). Estos coloridos diagramas —que Carl Gustav Jung introdujo a Occidente con fines terapéuticos— destacan por su construcción de alegorías mediante una impecable segmentación del espacio.

El segundo caso es el arte gótico Europeo de finales del medievo. Ya fuera por medio de majestuosos rosetones, de la etérea arquitectura de las catedrales o de trascendentales laberintos, el arte gótico estableció una privilegiada relación con los principales preceptos de esta materia.

Pero más allá de este par de manifestaciones, lo cierto es que la geometría sagrada es un lenguaje que invariablemente hace presencia en la semiótica de todas las grandes tradiciones espirituales: en el Judaísmo, mediante el Sephirot o Árbol de la Vida, en la cultura celta con el Libro de Kells, en China con los hexagramas del I Ching e incluso con el ying yang, o en el diseño de distintas pirámides de los Mayas, las cuales se encontraban alineadas con la cartografía del cosmos.

Para entender a fondo este apasionante fenómeno, tal vez lo más recomendable sea comenzar con la observación consciente de la naturaleza y de sus formas —incluso empezando por observar tu propio iris. A continuación te recomendamos repasar obras de arte sacro creado en cualquiera de las grandes tradiciones. Si después de llevar a cabo estos dos pasos deseas aún profundizar más, entonces sugerimos consultar los siguientes libros: How the World Is Made: The Story of Creation According to Sacred Geometry y The Dimensions of Paradise: Sacred Geometry, Ancient Science, and the Heavenly Order on Earth.

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