El arte es un ente vivo que, como parte de un ecosistema, necesita alimento. Las condiciones propicias para que éste se desarrolle en una ciudad dependen, en buena medida, de los espacios de vida que existen para las prácticas creativas: los talleres, las galerías, los museos, etcétera. Una de las ciudades con una vida artística más vibrante del mundo es Miami, en parte por la existencia de importantes ferias (que incluyen una de las más importantes, Art Bassel), y el creciente número de artistas y galerías que la habitan. Durante más de una década, este importante epicentro artístico ha recibido inversiones privadas de la Knight Foundation para el apoyo y desarrollo de su vida artística, algo que la ha transformado radicalmente.

Miami, y el estado de Florida en general, es tierra de leyendas desde hace siglos. Esta zona fértil y tropical figuró en la tradición oral de los nativos que alguna vez la habitaron, la tribu Tequesta, como tierra legendaria y paradisíaca, e incluso sostuvo una asociación mítica con la Fuente de la eterna juventud. Toda esta exhuberancia tiene su contraparte metafórica y esto es lo que, precisamente, invitó a la Knight Foundation a invertir en este paraíso del arte.

Esta organización, que tiene sus raíces en el mundo del periodismo, cree profundamente en el papel que tiene el acto de contar historias dentro de la creación de una comunidad. Así, desde el año 2005, ha invertido 165 millones de dólares en la vida cultural y artística de Miami, de los cuales 37 millones fueron invertidos muy recientemente: un capital que sin duda alguna rendirá frutos. Además, Knight realizó un meticuloso estudio para sondear el desarrollo artístico de la ciudad desde 2005, mismo que reveló cómo dichas inversiones han hecho de la ciudad un espacio impulsado por el arte y han servido para amalgamar a sus diversas comunidades de una manera impresionante.

El compromiso financiero de la fundación dio como resultado la creación de espacios para ideas artísticas innovadoras, así como la promoción de las condiciones necesarias (en términos técnicos y didácticos) para que estas ideas puedan llevarse a cabo.

Una de las plataformas que incluye este proyecto es Knight New Work Miami, una llamada abierta para realizar comisiones artísticas y proyectos que presenten lo más innovador en el mundo de las artes escénicas. Hasta el momento, cinco proyectos de danza teatro y música —tanto de artistas emergentes, como de creadores reconocidos— han sido elegidos para plasmar el espíritu de este puerto norteamericano a través de la narración de cómo se creó la comunidad que hoy es Miami y el pasado de todos aquellos grupos que hoy la hacen una de las ciudades más interesantes del planeta. Estos proyectos no solamente ayudarán a moldear la forma en la que el mundo exterior ve a esta metrópolis, sino también la manera en que su comunidad de ve a sí misma —pues existen muchos Miamis dentro de Miami.

En una visión más panorámica, esta impresionante inversión privada resulta en un esperanzador ejemplo para el resto de las metrópolis del mundo. Es bien sabido que las comunidades humanas necesitan expresarse para lograr una sanidad y en el caso de las ciudades (receptáculos de muchos distintos grupos viviendo juntos) esto se vuelve aún más apremiante como una forma de conexión de los habitantes con el espacio que habitan y una manera, llena de belleza, de definir su identidad.

 

 

 

Imagen: Maciek Lulko – flickr

El arte es un ente vivo que, como parte de un ecosistema, necesita alimento. Las condiciones propicias para que éste se desarrolle en una ciudad dependen, en buena medida, de los espacios de vida que existen para las prácticas creativas: los talleres, las galerías, los museos, etcétera. Una de las ciudades con una vida artística más vibrante del mundo es Miami, en parte por la existencia de importantes ferias (que incluyen una de las más importantes, Art Bassel), y el creciente número de artistas y galerías que la habitan. Durante más de una década, este importante epicentro artístico ha recibido inversiones privadas de la Knight Foundation para el apoyo y desarrollo de su vida artística, algo que la ha transformado radicalmente.

Miami, y el estado de Florida en general, es tierra de leyendas desde hace siglos. Esta zona fértil y tropical figuró en la tradición oral de los nativos que alguna vez la habitaron, la tribu Tequesta, como tierra legendaria y paradisíaca, e incluso sostuvo una asociación mítica con la Fuente de la eterna juventud. Toda esta exhuberancia tiene su contraparte metafórica y esto es lo que, precisamente, invitó a la Knight Foundation a invertir en este paraíso del arte.

Esta organización, que tiene sus raíces en el mundo del periodismo, cree profundamente en el papel que tiene el acto de contar historias dentro de la creación de una comunidad. Así, desde el año 2005, ha invertido 165 millones de dólares en la vida cultural y artística de Miami, de los cuales 37 millones fueron invertidos muy recientemente: un capital que sin duda alguna rendirá frutos. Además, Knight realizó un meticuloso estudio para sondear el desarrollo artístico de la ciudad desde 2005, mismo que reveló cómo dichas inversiones han hecho de la ciudad un espacio impulsado por el arte y han servido para amalgamar a sus diversas comunidades de una manera impresionante.

El compromiso financiero de la fundación dio como resultado la creación de espacios para ideas artísticas innovadoras, así como la promoción de las condiciones necesarias (en términos técnicos y didácticos) para que estas ideas puedan llevarse a cabo.

Una de las plataformas que incluye este proyecto es Knight New Work Miami, una llamada abierta para realizar comisiones artísticas y proyectos que presenten lo más innovador en el mundo de las artes escénicas. Hasta el momento, cinco proyectos de danza teatro y música —tanto de artistas emergentes, como de creadores reconocidos— han sido elegidos para plasmar el espíritu de este puerto norteamericano a través de la narración de cómo se creó la comunidad que hoy es Miami y el pasado de todos aquellos grupos que hoy la hacen una de las ciudades más interesantes del planeta. Estos proyectos no solamente ayudarán a moldear la forma en la que el mundo exterior ve a esta metrópolis, sino también la manera en que su comunidad de ve a sí misma —pues existen muchos Miamis dentro de Miami.

En una visión más panorámica, esta impresionante inversión privada resulta en un esperanzador ejemplo para el resto de las metrópolis del mundo. Es bien sabido que las comunidades humanas necesitan expresarse para lograr una sanidad y en el caso de las ciudades (receptáculos de muchos distintos grupos viviendo juntos) esto se vuelve aún más apremiante como una forma de conexión de los habitantes con el espacio que habitan y una manera, llena de belleza, de definir su identidad.

 

 

 

Imagen: Maciek Lulko – flickr