Cada hoja de cada planta y toda flor que habita un vergel es un trozo del arquetipo que incorpora el jardín, uno que nos acompaña desde nuestras más antiguas cosmogonías. Sus compañeras inseparables, las fuentes son reproducciones de cuerpos de agua y completan el jardín como un trozo miniatura de la naturaleza, hecho exclusivamente para nuestro placer (al igual que los bonsáis, son pequeñas reproducciones de los paisajes de nuestro planeta). Existe un volumen del siglo XVII cuyas minuciosas ilustraciones de jardines y fuentes no pueden sino producir una encantadora ilusión, a pesar de que no sabemos si estos planos sólo existieron en la mente de quien los dibujó, y en las delgadas hojas de un tomo virtualmente desconocido.

El extrañísimo libro Architectura Curiosa Nova se publicó en 1664 en Nuremberg, Alemania, e incluye varias decenas de los planos de la obra del alemán Georg Andreas Böckler, de cuya existencia sólo estamos seguros por los dibujos que hizo y por sus documentadas teorías arquitectónicas. Ingeniero, arquitecto y diseñador de jardines, este hombre trabajó en algún lugar entre el arte y la ciencia, y su libro trata, principalmente, la teoría de la hidrodinámica, algunos sistemas de bombeo de agua, diseños para hacer un gran número de extravagantes fuentes y, finalmente, los planos geométricos de deliciosos jardines de casas de nobles y gente adinerada. Así, los delicados dibujos de Böclker resultan en un atisbo de lo que durante su época implicaba la realización y decoración de un jardín —con su grutas, sus fuentes y sus hermosas camas de flores y plantas diseñadas con una precisión entre matemática y laberíntica.

Las fuentes de Böckler son presencias extrañas cuya belleza radica, en buena parte, en su precisa manipulación del agua, en las formas y direcciones de sus chorros, que además son dibujados con precisión y diferentes texturas dependiendo de la naturaleza de la fuente. Juntas, éstas forman un catálogo de seres o de objetos mágicos (incluso podría parecer uno de plantas o flores) que el alemán inventó para adornar los jardines de gente adinerada. Así, la primera sección de Architectura Curiosa Nova está dedicada específicamente al funcionamiento interno de estas fuentes, y las secciones finales incluyen sus esquemas de las fuentes y los jardines.

El estilo de Blöcker nace de la marcada influencia que éste tuvo del famoso arquitecto renacentista Andrea Palladio (amante de las columnas, las villas campestres y los palacios) y de su carrera como ingeniero, que incluyó la construcción de fuertes, bombas de agua y maquinaria hidráulica, además de su amor por la heráldica. Sus diseños nos remontan una época lejana llena de belleza y precisión, y a pesar de que no sabemos si estos jardines fueron alguna vez realizados, sus dibujos, por si solos, resultan en una encantador paseo por sus muy particulares miniaturas del mundo.

 

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Imágenes: 1)Public Domain  2) Wikimedia Commons

Cada hoja de cada planta y toda flor que habita un vergel es un trozo del arquetipo que incorpora el jardín, uno que nos acompaña desde nuestras más antiguas cosmogonías. Sus compañeras inseparables, las fuentes son reproducciones de cuerpos de agua y completan el jardín como un trozo miniatura de la naturaleza, hecho exclusivamente para nuestro placer (al igual que los bonsáis, son pequeñas reproducciones de los paisajes de nuestro planeta). Existe un volumen del siglo XVII cuyas minuciosas ilustraciones de jardines y fuentes no pueden sino producir una encantadora ilusión, a pesar de que no sabemos si estos planos sólo existieron en la mente de quien los dibujó, y en las delgadas hojas de un tomo virtualmente desconocido.

El extrañísimo libro Architectura Curiosa Nova se publicó en 1664 en Nuremberg, Alemania, e incluye varias decenas de los planos de la obra del alemán Georg Andreas Böckler, de cuya existencia sólo estamos seguros por los dibujos que hizo y por sus documentadas teorías arquitectónicas. Ingeniero, arquitecto y diseñador de jardines, este hombre trabajó en algún lugar entre el arte y la ciencia, y su libro trata, principalmente, la teoría de la hidrodinámica, algunos sistemas de bombeo de agua, diseños para hacer un gran número de extravagantes fuentes y, finalmente, los planos geométricos de deliciosos jardines de casas de nobles y gente adinerada. Así, los delicados dibujos de Böclker resultan en un atisbo de lo que durante su época implicaba la realización y decoración de un jardín —con su grutas, sus fuentes y sus hermosas camas de flores y plantas diseñadas con una precisión entre matemática y laberíntica.

Las fuentes de Böckler son presencias extrañas cuya belleza radica, en buena parte, en su precisa manipulación del agua, en las formas y direcciones de sus chorros, que además son dibujados con precisión y diferentes texturas dependiendo de la naturaleza de la fuente. Juntas, éstas forman un catálogo de seres o de objetos mágicos (incluso podría parecer uno de plantas o flores) que el alemán inventó para adornar los jardines de gente adinerada. Así, la primera sección de Architectura Curiosa Nova está dedicada específicamente al funcionamiento interno de estas fuentes, y las secciones finales incluyen sus esquemas de las fuentes y los jardines.

El estilo de Blöcker nace de la marcada influencia que éste tuvo del famoso arquitecto renacentista Andrea Palladio (amante de las columnas, las villas campestres y los palacios) y de su carrera como ingeniero, que incluyó la construcción de fuertes, bombas de agua y maquinaria hidráulica, además de su amor por la heráldica. Sus diseños nos remontan una época lejana llena de belleza y precisión, y a pesar de que no sabemos si estos jardines fueron alguna vez realizados, sus dibujos, por si solos, resultan en una encantador paseo por sus muy particulares miniaturas del mundo.

 

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Imágenes: 1)Public Domain  2) Wikimedia Commons