Cuando un problema se presenta en tu vida, ¿qué haces al respecto? Algunos, haciendo gala de inteligencia, dan con la solución de inmediato. Otros más reflexivos se detienen y consideran varias opciones, a veces con la ayuda de amigos o consejeros que aportan su propio punto de vista sobre la situación. También hay quienes se inclinan por la poco recomendable opción de evadir y postergar, en la espera de que el problema se resuelva por sí mismo.

Sea como fuere, podríamos decir que el denominador común es el pensamiento. Los problemas existenciales comparten en casi todos los casos la cualidad de la angustia, el hecho de que no podemos dejar de pensar en ellos. Una deuda, un mal de amores, la falta de trabajo, un proyecto que no termina de definirse: en cierta forma son entidades que nos toman y ocupan buena parte de nuestra atención, incluso cuando no tendríamos que estar pensando en ese asunto. Quien haya pasado por esta experiencia sabrá que eso bien puede pasar como una definición práctica del estrés.

¿Qué hacer para solucionar un problema? Quizá funcione comenzar por ponerlo en perspectiva, “mirar la fotografía completa”. Y eso es justo lo que hace el sitio PixelThoughts, desarrollado por Marc Balaban: ayudarnos a situarlo en su justa dimensión, a medio camino entre la importancia que le corresponde y su nimiedad innegable en un universo de 91 mil millones de años luz de tamaño.

Con cierta frecuencia un problema nos agobia porque le atribuimos más de lo que es y, al mismo tiempo, olvidamos o dejamos de considerar que nuestra existencia es más que la suma de todas nuestras dificultades.

Cuando un problema se presenta en tu vida, ¿qué haces al respecto? Algunos, haciendo gala de inteligencia, dan con la solución de inmediato. Otros más reflexivos se detienen y consideran varias opciones, a veces con la ayuda de amigos o consejeros que aportan su propio punto de vista sobre la situación. También hay quienes se inclinan por la poco recomendable opción de evadir y postergar, en la espera de que el problema se resuelva por sí mismo.

Sea como fuere, podríamos decir que el denominador común es el pensamiento. Los problemas existenciales comparten en casi todos los casos la cualidad de la angustia, el hecho de que no podemos dejar de pensar en ellos. Una deuda, un mal de amores, la falta de trabajo, un proyecto que no termina de definirse: en cierta forma son entidades que nos toman y ocupan buena parte de nuestra atención, incluso cuando no tendríamos que estar pensando en ese asunto. Quien haya pasado por esta experiencia sabrá que eso bien puede pasar como una definición práctica del estrés.

¿Qué hacer para solucionar un problema? Quizá funcione comenzar por ponerlo en perspectiva, “mirar la fotografía completa”. Y eso es justo lo que hace el sitio PixelThoughts, desarrollado por Marc Balaban: ayudarnos a situarlo en su justa dimensión, a medio camino entre la importancia que le corresponde y su nimiedad innegable en un universo de 91 mil millones de años luz de tamaño.

Con cierta frecuencia un problema nos agobia porque le atribuimos más de lo que es y, al mismo tiempo, olvidamos o dejamos de considerar que nuestra existencia es más que la suma de todas nuestras dificultades.

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