Las historias, en su médula, poco cambian con el tiempo, lo que cambia es la forma de contarlas. Pero esto no es algo menor, ya que, recordando a Marshall McLuhan, “el medio es el mensaje”. Esta evolución formal de las narrativas tiende a buscar amplificar su rango de acción, a incorporar nuevas tecnologías con el fin de ya no sólo estimular al público intelectualmente, sino de incrustarlo en un ambiente multisensorial. El deseo final es el de crear (o de reemplazar) un mundo.

Con el desarrollo de técnicas multimedia surgieron varios intentos de generar obras que se desenvuelven en múltiples frentes para crear una experiencia multidimensional inmersiva. Pocas tan ambiciosas como el proyecto The Numinous Place, del escritor neozelandés Mark Staufer, reconocido por su trabajo como guionista. Una novela que se desdobla en texto, audio, video y material gráfico (ilustraciones, diagramas, mapas) dentro de diferentes plataformas: en redes sociales, blogs y sitios de noticias, en una aplicación, en cursos en línea y hasta offline, en llamadas telefónicas. La idea central es borrar la línea divisoria entre los distintos medios y entre el espacio virtual y el espacio real. El tema de esta autodenominada “primera obra de ficción multidimensional” tiene que ver con la posibilidad de obtener información en los sueños y de navegar lúcidamente el espacio onírico (incluso los lectores podrán participar en cursos para entrenarse a tener sueños lúcidos). Otros nodos temáticos son la magia thelémica, la neurociencia, las plantas de poder y la física cuántica.

Habrá que ver si más allá del marketing del proyecto –lanzado en Kickstarter– y una ciertamente interesante exploración de técnicas narrativas, The Numinous Place logra consolidar su innovación formal en contenido de calidad. De hacerlo estará abriendo una puerta dimensional para la exploración artística del futuro.

Las historias, en su médula, poco cambian con el tiempo, lo que cambia es la forma de contarlas. Pero esto no es algo menor, ya que, recordando a Marshall McLuhan, “el medio es el mensaje”. Esta evolución formal de las narrativas tiende a buscar amplificar su rango de acción, a incorporar nuevas tecnologías con el fin de ya no sólo estimular al público intelectualmente, sino de incrustarlo en un ambiente multisensorial. El deseo final es el de crear (o de reemplazar) un mundo.

Con el desarrollo de técnicas multimedia surgieron varios intentos de generar obras que se desenvuelven en múltiples frentes para crear una experiencia multidimensional inmersiva. Pocas tan ambiciosas como el proyecto The Numinous Place, del escritor neozelandés Mark Staufer, reconocido por su trabajo como guionista. Una novela que se desdobla en texto, audio, video y material gráfico (ilustraciones, diagramas, mapas) dentro de diferentes plataformas: en redes sociales, blogs y sitios de noticias, en una aplicación, en cursos en línea y hasta offline, en llamadas telefónicas. La idea central es borrar la línea divisoria entre los distintos medios y entre el espacio virtual y el espacio real. El tema de esta autodenominada “primera obra de ficción multidimensional” tiene que ver con la posibilidad de obtener información en los sueños y de navegar lúcidamente el espacio onírico (incluso los lectores podrán participar en cursos para entrenarse a tener sueños lúcidos). Otros nodos temáticos son la magia thelémica, la neurociencia, las plantas de poder y la física cuántica.

Habrá que ver si más allá del marketing del proyecto –lanzado en Kickstarter– y una ciertamente interesante exploración de técnicas narrativas, The Numinous Place logra consolidar su innovación formal en contenido de calidad. De hacerlo estará abriendo una puerta dimensional para la exploración artística del futuro.

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