La luz de la luna llena es, en sí misma, un poderoso elemento estético, menos un elemento del entorno y más bien una especie de presencia con cualidades propias, capaz de incidir en el ánimo y la voluntad de otros. Por ejemplo, una decisión vital, un lance amoroso o un estrambótico ritual son sólo algunas de las situaciones cuyo dramatismo se potencia si su desarrollo se imagina a la luz del plenilunio.

En un ejercicio fílmico que, según se dice, aprovecha por primera vez en la historia este factor, el cineasta Sam Shapson recién dio a conocer su cortometraje Refuge, una historia de sci-fi que se realizó exclusivamente con dicha fuente lumínica. En combinación con el paisaje montañoso y solitario de Los Ángeles, la luz de la luna llena da a Refuge un efecto extraterrestre conseguido naturalmente.

Shapson se valió de este recurso únicamente por el ánimo de experimentar y conocer “un nuevo extremo de lo que es posible creativamente”. Un ejercicio que además conjuntó variables que sobrepasan el control humano, como la posición del sol y la luna e incluso la temporada del año en que ocurre determinado plenilunio.

De alguna manera es una invitación a repensar los elementos a nuestro alrededor, menos como elementos del entorno y más, a manera de los griegos, como potencias que pueden incidir sobre nuestra cotidianidad y, mejor aún, sobre nuestra creatividad.

.

La luz de la luna llena es, en sí misma, un poderoso elemento estético, menos un elemento del entorno y más bien una especie de presencia con cualidades propias, capaz de incidir en el ánimo y la voluntad de otros. Por ejemplo, una decisión vital, un lance amoroso o un estrambótico ritual son sólo algunas de las situaciones cuyo dramatismo se potencia si su desarrollo se imagina a la luz del plenilunio.

En un ejercicio fílmico que, según se dice, aprovecha por primera vez en la historia este factor, el cineasta Sam Shapson recién dio a conocer su cortometraje Refuge, una historia de sci-fi que se realizó exclusivamente con dicha fuente lumínica. En combinación con el paisaje montañoso y solitario de Los Ángeles, la luz de la luna llena da a Refuge un efecto extraterrestre conseguido naturalmente.

Shapson se valió de este recurso únicamente por el ánimo de experimentar y conocer “un nuevo extremo de lo que es posible creativamente”. Un ejercicio que además conjuntó variables que sobrepasan el control humano, como la posición del sol y la luna e incluso la temporada del año en que ocurre determinado plenilunio.

De alguna manera es una invitación a repensar los elementos a nuestro alrededor, menos como elementos del entorno y más, a manera de los griegos, como potencias que pueden incidir sobre nuestra cotidianidad y, mejor aún, sobre nuestra creatividad.

.

Etiquetado: , , , , ,