La muerte siempre ha sido una de nuestras más grandes inspiraciones. Desde el complejo funerario que hoy conocemos como las Pirámides de Guiza, hasta el apabullante Taj Mahal en Agra (la tumba más hermosa del mundo), el hombre se ha visto fascinado por la muerte desde tiempos inmemoriales y ha creado rituales en torno a ella. En la ciudad alemana de Kassel, existe un extraño museo dedicado a la muerte y, sobre todo, a la cultura que rodea el entierro y los ritos funerarios, el Museo de Cultura Sepulcral (Museum für Sepulkralkultur).

La colección que integra este singular museo —que abrió sus puertas en 1992— incluye piezas que datan desde la Edad Media, y hacen un recorrido por la historia y desarrollo de los ritos funerarios en el Occidente a través de artefactos y mapas gráficos. Entre los muchos objetos que la componen hay sudarios, vestimenta funeraria, tumbas, ataúdes, carrozas fúnebres, joyería y hasta invitaciones a funerales, por nombrar sólo algunas de las piezas que habitan el museo. Se trata, también, de una colección de testimonios históricos y contemporáneos de la cultura del entierro, los cementerios y el luto, especialmente en el mundo germanoparlante.

Entre sus varias exhibiciones temporales, basadas en distintos aspectos de la muerte, destacan una dedicada los festivos y coloridos ataúdes que se fabrican en Ghana, por ejemplo, y otra que gira en torno a la relación entre el baile y la muerte encarnada en la danza tibetana a la muerte y los muchos ritos que celebran el deceso de una persona en esta cultura. Otra de sus más extravagantes secciones es la dedicada a las calaveras como ornamentos en ropa, libros y joyería.

El museo, además, cuanta con una biblioteca dedicada a la muerte y un centro de estudios en torno a la cultura sepulcral, ubicado en las plantas altas del edificio (una antigua mansión). Algunas de sus actividades culturales incluyen performances, espectáculos musicales y escénicos, además de un amplio programa educativo con visitas guiadas, conferencias y seminarios, algunos dedicados a los niños.

Al revisar las muchas estéticas y adornos que hemos ideado alrededor de la muerte, este museo alemán se dedica, finalmente, a restaurar la conciencia que tenemos en el mundo actual en torno a ella, un tema que a menudo preferimos ignorar pero que finalmente da sentido a la vida: es en su calidad finita que podemos encontrar sentido, unidad, coherencia y, sobre todo, inspiración.

 museosepulcral1 
 

 

 Imágenes: 1) Einsamer Schütze – Wikimedia Commons 2) Einsamer Schütze – Wikimedia Commons

La muerte siempre ha sido una de nuestras más grandes inspiraciones. Desde el complejo funerario que hoy conocemos como las Pirámides de Guiza, hasta el apabullante Taj Mahal en Agra (la tumba más hermosa del mundo), el hombre se ha visto fascinado por la muerte desde tiempos inmemoriales y ha creado rituales en torno a ella. En la ciudad alemana de Kassel, existe un extraño museo dedicado a la muerte y, sobre todo, a la cultura que rodea el entierro y los ritos funerarios, el Museo de Cultura Sepulcral (Museum für Sepulkralkultur).

La colección que integra este singular museo —que abrió sus puertas en 1992— incluye piezas que datan desde la Edad Media, y hacen un recorrido por la historia y desarrollo de los ritos funerarios en el Occidente a través de artefactos y mapas gráficos. Entre los muchos objetos que la componen hay sudarios, vestimenta funeraria, tumbas, ataúdes, carrozas fúnebres, joyería y hasta invitaciones a funerales, por nombrar sólo algunas de las piezas que habitan el museo. Se trata, también, de una colección de testimonios históricos y contemporáneos de la cultura del entierro, los cementerios y el luto, especialmente en el mundo germanoparlante.

Entre sus varias exhibiciones temporales, basadas en distintos aspectos de la muerte, destacan una dedicada los festivos y coloridos ataúdes que se fabrican en Ghana, por ejemplo, y otra que gira en torno a la relación entre el baile y la muerte encarnada en la danza tibetana a la muerte y los muchos ritos que celebran el deceso de una persona en esta cultura. Otra de sus más extravagantes secciones es la dedicada a las calaveras como ornamentos en ropa, libros y joyería.

El museo, además, cuanta con una biblioteca dedicada a la muerte y un centro de estudios en torno a la cultura sepulcral, ubicado en las plantas altas del edificio (una antigua mansión). Algunas de sus actividades culturales incluyen performances, espectáculos musicales y escénicos, además de un amplio programa educativo con visitas guiadas, conferencias y seminarios, algunos dedicados a los niños.

Al revisar las muchas estéticas y adornos que hemos ideado alrededor de la muerte, este museo alemán se dedica, finalmente, a restaurar la conciencia que tenemos en el mundo actual en torno a ella, un tema que a menudo preferimos ignorar pero que finalmente da sentido a la vida: es en su calidad finita que podemos encontrar sentido, unidad, coherencia y, sobre todo, inspiración.

 museosepulcral1 
 

 

 Imágenes: 1) Einsamer Schütze – Wikimedia Commons 2) Einsamer Schütze – Wikimedia Commons