Sabemos que el universo está en contante expansión, pero fue hasta hace poco que la ciencia descubrió que este proceso es cada vez más rápido. La creación de un nuevo y poderoso telescopio, que se instalará próximamente en una montaña en Chile, podría explicarnos este proceso de dispersión, las energías que lo causan, y con esto cambiar la manera en que entendemos el universo y sus dinámicas.

“Energía oscura” es el nombre con el que los científicos han llamado a la fuerza que provoca que el universo se expanda, una energía que interactúa con la gravedad, que no es particularmente densa y que se encuentra esparcida de manera homogénea en el cosmos. Hoy se sabe que si sumáramos las fuerzas y dinámicas que integran el universo, la energía oscura sumaría el 68.3% de todas ellas.

Las teorías (relativamente recientes) sobre la energía oscura y su naturaleza comienzan a alinearse con previos supuestos sobre las dinámicas del cosmos. Por ejemplo, la existencia de esta fuerza explica la velocidad de rotación de las galaxias, y podría llevarnos a conocer de manera más exacta la edad del universo, que hasta hoy desconocemos: antes del descubrimiento de esta particular clase energía, los científicos comenzaron a encontrar estrellas que eran más antiguas que el universo, un signo de que los cálculos que hasta entonces se habían hecho eran imprecisos.

La importancia de estos nuevos descubrimientos ha llevado a científicos e instituciones de 23 diferentes países a reunirse y desarrollar una máquina portentosa: el Large Synoptic Survey Telescope o Gran telescopio de inspección sinóptica (LSST). Se trata de una gigantesca cámara digital capaz de captar la luz de billones de galaxias que se encuentran a millones de años luz de la Tierra, algo que podría ayudarnos a entender mejor donde se encuentra la energía oscura y cómo es su comportamiento.

1-4 
El proceso de exploración del cosmos comenzó hace siglos con las primeras observaciones del cielo —incluso las previas al telescopio, como las del excéntrico Tycho Brahe—, pero fue en 1920 que Edwin Hubble habría de cambiar nuestra percepción del universo al utilizar lo que entonces era el telescopio más poderoso del mundo para observar y describir la nebulosa en donde se encuentran numerosas galaxias a millones de años luz de la nuestra. A partir de la década de 1970, los científicos comenzaron a desarrollar tecnologías para captar la luz de universo en imágenes digitales; el desarrollo de estas técnicas de documentación resultaron en las espectaculares imágenes del universo que podemos disfrutar el día de hoy.

Actualmente, los científicos disponen de una gran cantidad de telescopios increíblemente potentes pero, como apunta Atlas Obscura, la creación del LSST promete ir un paso más allá. En una noche estrellada, al observar el cielo nocturno, el ojo humano es capaz de percibir unas 2,500 estrellas; este nuevo telescopio será capaz de captar un billón. El campo de visión de este portentoso aparato es del tamaño de una moneda de 10 centavos, y cada una de estas pequeñas fotografías nos podrán mostrar alrededor de un millón de galaxias, una capacidad apabullante que no puede sino recordarnos nuestro verdadero tamaño dentro del universo que habitamos.

Según lo planeado, el LSST comenzará a operar en 2020, y cuando esto suceda, pasará una década haciendo imágenes del cielo, una y otra vez. Cada noche, durante 3 mil noches, este telescopio hará mil fotografías de cada pequeño segmento del cielo. Con la información que se recolecte, los científicos podrán saber más sobre la energía oscura, esa fuerza que hace que las galaxias que rodean la nuestra se alejen cada vez más rápido, y llenar los huecos que existen en las teorías actuales sobre la gravedad. Además, estos emocionantes estudios pueden transformar nuestro entendimiento de la naturaleza del tiempo, el espacio, la materia y las fuerzas que hacen que nuestro universo sea y funcione de la manera que lo hace.

2-2 
 

 

Imágenes: 1) Public Domain 2) Large Synoptic Survey Telescope 3) Large Synoptic Survey Telescope

 

Sabemos que el universo está en contante expansión, pero fue hasta hace poco que la ciencia descubrió que este proceso es cada vez más rápido. La creación de un nuevo y poderoso telescopio, que se instalará próximamente en una montaña en Chile, podría explicarnos este proceso de dispersión, las energías que lo causan, y con esto cambiar la manera en que entendemos el universo y sus dinámicas.

“Energía oscura” es el nombre con el que los científicos han llamado a la fuerza que provoca que el universo se expanda, una energía que interactúa con la gravedad, que no es particularmente densa y que se encuentra esparcida de manera homogénea en el cosmos. Hoy se sabe que si sumáramos las fuerzas y dinámicas que integran el universo, la energía oscura sumaría el 68.3% de todas ellas.

Las teorías (relativamente recientes) sobre la energía oscura y su naturaleza comienzan a alinearse con previos supuestos sobre las dinámicas del cosmos. Por ejemplo, la existencia de esta fuerza explica la velocidad de rotación de las galaxias, y podría llevarnos a conocer de manera más exacta la edad del universo, que hasta hoy desconocemos: antes del descubrimiento de esta particular clase energía, los científicos comenzaron a encontrar estrellas que eran más antiguas que el universo, un signo de que los cálculos que hasta entonces se habían hecho eran imprecisos.

La importancia de estos nuevos descubrimientos ha llevado a científicos e instituciones de 23 diferentes países a reunirse y desarrollar una máquina portentosa: el Large Synoptic Survey Telescope o Gran telescopio de inspección sinóptica (LSST). Se trata de una gigantesca cámara digital capaz de captar la luz de billones de galaxias que se encuentran a millones de años luz de la Tierra, algo que podría ayudarnos a entender mejor donde se encuentra la energía oscura y cómo es su comportamiento.

1-4 
El proceso de exploración del cosmos comenzó hace siglos con las primeras observaciones del cielo —incluso las previas al telescopio, como las del excéntrico Tycho Brahe—, pero fue en 1920 que Edwin Hubble habría de cambiar nuestra percepción del universo al utilizar lo que entonces era el telescopio más poderoso del mundo para observar y describir la nebulosa en donde se encuentran numerosas galaxias a millones de años luz de la nuestra. A partir de la década de 1970, los científicos comenzaron a desarrollar tecnologías para captar la luz de universo en imágenes digitales; el desarrollo de estas técnicas de documentación resultaron en las espectaculares imágenes del universo que podemos disfrutar el día de hoy.

Actualmente, los científicos disponen de una gran cantidad de telescopios increíblemente potentes pero, como apunta Atlas Obscura, la creación del LSST promete ir un paso más allá. En una noche estrellada, al observar el cielo nocturno, el ojo humano es capaz de percibir unas 2,500 estrellas; este nuevo telescopio será capaz de captar un billón. El campo de visión de este portentoso aparato es del tamaño de una moneda de 10 centavos, y cada una de estas pequeñas fotografías nos podrán mostrar alrededor de un millón de galaxias, una capacidad apabullante que no puede sino recordarnos nuestro verdadero tamaño dentro del universo que habitamos.

Según lo planeado, el LSST comenzará a operar en 2020, y cuando esto suceda, pasará una década haciendo imágenes del cielo, una y otra vez. Cada noche, durante 3 mil noches, este telescopio hará mil fotografías de cada pequeño segmento del cielo. Con la información que se recolecte, los científicos podrán saber más sobre la energía oscura, esa fuerza que hace que las galaxias que rodean la nuestra se alejen cada vez más rápido, y llenar los huecos que existen en las teorías actuales sobre la gravedad. Además, estos emocionantes estudios pueden transformar nuestro entendimiento de la naturaleza del tiempo, el espacio, la materia y las fuerzas que hacen que nuestro universo sea y funcione de la manera que lo hace.

2-2 
 

 

Imágenes: 1) Public Domain 2) Large Synoptic Survey Telescope 3) Large Synoptic Survey Telescope