Carroll fue ante todo un inveterado inventor de mundos extraños, pero su imaginación dio también para inventar objetos de uso práctico.. Y sus inventos, muy a tono con sus obras, eran siempre en honor de encantar este mundo y facilitarle la vida a la gente, y ello, desde luego, se abreviaba en la lectura y la escritura; específicamente, la lectura de sus historias y la escritura epistolar. De allí su Wonderland Postage Stamp Case, una caja para guardar estampillas postales que convidaba su entusiasmo por su Alicia en el país de las maravillas y por la escritura de cartas. Recordemos que Carroll fue un prolífico escritor de cartas.

Wonderland_Postage-Stamp_Case

Su Wonderland Postage-Stamp Case, que acompañaba su humorístico y hermoso ensayo “Eight or Nine Wise Words about Letter-Writing”, iba presentada por él con este párrafo:

Esta caja no está hecha para que la cargues en tu bolsillo… No, ésta quiere embrujar tu caja de sobres, o dondequiera que guardes tus materiales de escritura. Lo que me hizo inventarla fue el constante querer estampillas de otros valores, de cartas extranjeras, Parcel Post &c., y encontrar tremendamente molesto obtener el tipo que quería con prisa. Desde que poseo una “Wonderland Stamp Case”, la vida ha sido brillante y pacífica, y he utilizado otra. La lavandera de la reina no utiliza otra.

Tanto elogio a la caja de estampillas no es tan exagerado si la miramos de cerca. Dentro de la caja hay 12 bolsillos separados para estampillas de cada denominación del momento, desde ‘½d’ hasta 1 chelín, con un bolsillo extra para el precio más usual del centavo. Cada bolsillo podía cómodamente guardar hasta seis estampillas. Pero además de su propósito funcional, el estuche contenía a lo que Carroll se refería como “sorpresas pictóricas”.

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En un acto de sorpresa cuidadosamente planeado, la caja tiene la imagen de Alicia cargando al bebé de la duquesa, pero cuando uno extraía la funda que está dentro el bebé de la duquesa se convertía en un cerdo, como se cuenta en la historia. Además, en el reverso de la funda el rostro familiar del gato de Cheshire se asoma de un árbol, mientras en el reverso de la caja de estampillas lo vemos difuminándose. Estos detalles la hacen una curiosidad encantadora. Muy a tono con su novela fuente.

stampcase_5 stampcase_3

La Wonderland Postage Stamp Case se publicó primero en 1889, y muestra el alcance que estaba teniendo la cultura epistolar dentro de la nación. Las primeras ediciones se han subastado hasta en 8,000 dólares y siguen moviéndose entre las manos de entusiastas de Carroll y coleccionistas del mundo.

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Carroll fue ante todo un inveterado inventor de mundos extraños, pero su imaginación dio también para inventar objetos de uso práctico.. Y sus inventos, muy a tono con sus obras, eran siempre en honor de encantar este mundo y facilitarle la vida a la gente, y ello, desde luego, se abreviaba en la lectura y la escritura; específicamente, la lectura de sus historias y la escritura epistolar. De allí su Wonderland Postage Stamp Case, una caja para guardar estampillas postales que convidaba su entusiasmo por su Alicia en el país de las maravillas y por la escritura de cartas. Recordemos que Carroll fue un prolífico escritor de cartas.

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Su Wonderland Postage-Stamp Case, que acompañaba su humorístico y hermoso ensayo “Eight or Nine Wise Words about Letter-Writing”, iba presentada por él con este párrafo:

Esta caja no está hecha para que la cargues en tu bolsillo… No, ésta quiere embrujar tu caja de sobres, o dondequiera que guardes tus materiales de escritura. Lo que me hizo inventarla fue el constante querer estampillas de otros valores, de cartas extranjeras, Parcel Post &c., y encontrar tremendamente molesto obtener el tipo que quería con prisa. Desde que poseo una “Wonderland Stamp Case”, la vida ha sido brillante y pacífica, y he utilizado otra. La lavandera de la reina no utiliza otra.

Tanto elogio a la caja de estampillas no es tan exagerado si la miramos de cerca. Dentro de la caja hay 12 bolsillos separados para estampillas de cada denominación del momento, desde ‘½d’ hasta 1 chelín, con un bolsillo extra para el precio más usual del centavo. Cada bolsillo podía cómodamente guardar hasta seis estampillas. Pero además de su propósito funcional, el estuche contenía a lo que Carroll se refería como “sorpresas pictóricas”.

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En un acto de sorpresa cuidadosamente planeado, la caja tiene la imagen de Alicia cargando al bebé de la duquesa, pero cuando uno extraía la funda que está dentro el bebé de la duquesa se convertía en un cerdo, como se cuenta en la historia. Además, en el reverso de la funda el rostro familiar del gato de Cheshire se asoma de un árbol, mientras en el reverso de la caja de estampillas lo vemos difuminándose. Estos detalles la hacen una curiosidad encantadora. Muy a tono con su novela fuente.

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La Wonderland Postage Stamp Case se publicó primero en 1889, y muestra el alcance que estaba teniendo la cultura epistolar dentro de la nación. Las primeras ediciones se han subastado hasta en 8,000 dólares y siguen moviéndose entre las manos de entusiastas de Carroll y coleccionistas del mundo.

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