En un pasado increíblemente remoto, la poesía y la música eran un mismo arte indisoluble, el cual se componía y apreciaba no sólo por sus cualidades estéticas sino por su valor como documento histórico; para los habitantes de la antigua Mesopotamia, lo que hoy conocemos como Poema de Gilgamesh era el equivalente a un libro de historia para nosotros: la narración de cómo, en un tiempo aún más antiguo, los dioses habían separado el cielo y la tierra, y también de cómo los amigos Gilgamesh y Enkidu pelearon contra terribles monstruos para fundar uno de los reinos más antiguos conocidos por el hombre.

Se cree que el Gilgamesh pudo haber sido compilado aproximadamente en el siglo XVIII antes de nuestra era en la corte de Mesopotamia a partir de textos más antiguos escritos en babilonio y acadio, lenguas sumerias de origen semítico de las cuales apenas tenemos registros. A pesar de que esta literatura sea increíblemente antigua, los artistas modernos siguen inspirándose en ella para recordar que la imaginación trasciende el tiempo; tal fue el caso del músico canadiense Peter Pringle, quien reconstruyó en un breve video algunos de los primeros versos del Gilgamesh utilizando un “gishgudi”, un antiguo laúd de cuello largo y tres cuerdas.

Pringle decidió realizar el video en las afueras del antiguo palacio de Nabucodonosor en Babilonia, y en su descripción del video agrega que su intención era ofrecer “solamente una prueba de cómo PODRÍA haber sonado la música de la antigua Sumeria”. Aun así podemos cerrar los ojos e imaginar un tiempo sumamente antiguo en que el cielo y la tierra se separaron por primera vez, y cómo los héroes andaban por el mundo buscando las primeras aventuras.

 

 

*Imagen: Wikimedia Commons

En un pasado increíblemente remoto, la poesía y la música eran un mismo arte indisoluble, el cual se componía y apreciaba no sólo por sus cualidades estéticas sino por su valor como documento histórico; para los habitantes de la antigua Mesopotamia, lo que hoy conocemos como Poema de Gilgamesh era el equivalente a un libro de historia para nosotros: la narración de cómo, en un tiempo aún más antiguo, los dioses habían separado el cielo y la tierra, y también de cómo los amigos Gilgamesh y Enkidu pelearon contra terribles monstruos para fundar uno de los reinos más antiguos conocidos por el hombre.

Se cree que el Gilgamesh pudo haber sido compilado aproximadamente en el siglo XVIII antes de nuestra era en la corte de Mesopotamia a partir de textos más antiguos escritos en babilonio y acadio, lenguas sumerias de origen semítico de las cuales apenas tenemos registros. A pesar de que esta literatura sea increíblemente antigua, los artistas modernos siguen inspirándose en ella para recordar que la imaginación trasciende el tiempo; tal fue el caso del músico canadiense Peter Pringle, quien reconstruyó en un breve video algunos de los primeros versos del Gilgamesh utilizando un “gishgudi”, un antiguo laúd de cuello largo y tres cuerdas.

Pringle decidió realizar el video en las afueras del antiguo palacio de Nabucodonosor en Babilonia, y en su descripción del video agrega que su intención era ofrecer “solamente una prueba de cómo PODRÍA haber sonado la música de la antigua Sumeria”. Aun así podemos cerrar los ojos e imaginar un tiempo sumamente antiguo en que el cielo y la tierra se separaron por primera vez, y cómo los héroes andaban por el mundo buscando las primeras aventuras.

 

 

*Imagen: Wikimedia Commons