La tradición del consumo de té –segunda bebida más popular en el mundo después del agua–, se remonta hacia el año 250 a. C. en China. Cuenta una leyenda que durante su mandato, el emperador Shen Nung ordenó que toda agua para beber fuese hervida previamente. Y así, mientras descansaba bajo un árbol de té silvestre, algunas hojas cayeron a su bebida caliente y la mezcla le pareció reconstituyente.

Existen también leyendas en Japón e India sobre su origen. Inicialmente, el consumo del té implicaba fines medicinales, sin embargo con el tiempo se convirtió en una tradición de bienestar cotidiano. Es benéfico para la salud entre otras razones por que contiene antioxidantes y l-tenanina; sustancia que funciona como relajante mental y provoca un estado similar al de la meditación. Pero ¿cómo preparar una perfecta taza de té? El Empire Tea Bureau de Inglattera publicó un manual práctico en 1914 que es una de las mejores referencias para tomar en cuenta, pero la que publicó recientemente la Northumbria’s School of Life Sciences no se queda atrás. Mediante la preparación de 285 tazas de té, la universidad reveló los pasos para aprovechar al máximo el sabor de esta bebida milenaria. Estamos hablando, desde luego, del té predilecto de los ingleses: el té negro.

1. Servir 200 ml de agua hirviendo a la taza con el té dentro.

2. Permitir que el té asiente por 2 minutos.

3. Retirar el té.

4. Adherir 10 ml de leche (en caso de que sea té negro).

5. Esperar 6 minutos para que la taza alcance la temperatura óptima de 60 grados centígrados (es ahí donde el sabor alcanza su máxima expresión, según el estudio).

Incluso en un país como Gran Bretaña, en donde el 98% de su población consume té con leche y existe una añeja tadición en torno a elllo, es poco habitual que los consumidores esperen todo este tiempo para el consumirlo. Sin embargo, parece que el ser paciente es la principal virtud que se debe desplegar durante este ritual.

.

La tradición del consumo de té –segunda bebida más popular en el mundo después del agua–, se remonta hacia el año 250 a. C. en China. Cuenta una leyenda que durante su mandato, el emperador Shen Nung ordenó que toda agua para beber fuese hervida previamente. Y así, mientras descansaba bajo un árbol de té silvestre, algunas hojas cayeron a su bebida caliente y la mezcla le pareció reconstituyente.

Existen también leyendas en Japón e India sobre su origen. Inicialmente, el consumo del té implicaba fines medicinales, sin embargo con el tiempo se convirtió en una tradición de bienestar cotidiano. Es benéfico para la salud entre otras razones por que contiene antioxidantes y l-tenanina; sustancia que funciona como relajante mental y provoca un estado similar al de la meditación. Pero ¿cómo preparar una perfecta taza de té? El Empire Tea Bureau de Inglattera publicó un manual práctico en 1914 que es una de las mejores referencias para tomar en cuenta, pero la que publicó recientemente la Northumbria’s School of Life Sciences no se queda atrás. Mediante la preparación de 285 tazas de té, la universidad reveló los pasos para aprovechar al máximo el sabor de esta bebida milenaria. Estamos hablando, desde luego, del té predilecto de los ingleses: el té negro.

1. Servir 200 ml de agua hirviendo a la taza con el té dentro.

2. Permitir que el té asiente por 2 minutos.

3. Retirar el té.

4. Adherir 10 ml de leche (en caso de que sea té negro).

5. Esperar 6 minutos para que la taza alcance la temperatura óptima de 60 grados centígrados (es ahí donde el sabor alcanza su máxima expresión, según el estudio).

Incluso en un país como Gran Bretaña, en donde el 98% de su población consume té con leche y existe una añeja tadición en torno a elllo, es poco habitual que los consumidores esperen todo este tiempo para el consumirlo. Sin embargo, parece que el ser paciente es la principal virtud que se debe desplegar durante este ritual.

.

Etiquetado: , ,